La Rioja

Reválida para el Barcelona

Luis Enrique atiende a los medios de comunicación durante la rueda de prensa de ayer. :: afp
Luis Enrique atiende a los medios de comunicación durante la rueda de prensa de ayer. :: afp
  • Un City-Barça más trascendente para el discutido Guardiola que para Luis Enrique

Barcelona. Haber ganado los tres primeros partidos en la fase de grupos de la Champions, entre ellos el contundente 4-0 en el Camp Nou de hace dos semanas, permite al Barça visitar el Etihad Stadium sin la sensación de que sea un encuentro trascendental. Atractivo, por supuesto. Morboso, sin duda, siempre que está Pep Guardiola en el banquillo rival. Interesante, evidentemente. Pero para el equipo de Luis Enrique, con cinco puntos más que su rival, no es un choque decisivo, todo lo contrario que le ocurre al Manchester City. Con cuatro puntos, solo le lleva uno al Borussia Mönchengladbach y tres al Celtic. Es muy superior a los otros dos rivales del grupo, que se enfrentan en Alemania, pero si pierde en esta cuarta jornada podría verse ya tercero, jugando dos finales para entrar en octavos de final.

Luis Enrique no puede contar con los lesionados Piqué, Alba, Mathieu (que además estaba sancionado por la roja de la ida), Iniesta y Aleix Vidal. Sí recupera a Arda Turan y mantiene en la convocatoria a los tres jugadores del filial que ya estuvieron el sábado en el banquillo contra el Granada: el central brasileño Marlon, el lateral derecho grancanario Nili Perdomo y el centrocampista catalán Carles Aleñá, una de las joyas de la cantera.

Pep Guardiola tiene un problema en la banda derecha de la defensa debido a las lesiones de sus dos laterales diestros: Sagna y Zabaleta. El catalán Pablo Maffeo, de 19 años, podría ser el elegido si el City juega con un 4-3-3, mientras que el centrocampista brasileño Fernando ayudaría en esa banda si el sistema es un 3-4-3 como el del pasado sábado en la Premierante el West Bromwich Albion. Ninguna de las dos opciones convence demasiado al extécnico del Barça, que podría tener algún plan oculto. Otra baja de peso es la de Claudio Bravo, expulsado en el Camp Nou, por la seguridad que da al City iniciando el juego desde atrás con el pie. Willy Caballero es muy fiable bajo palos, pero sufre más como 'jugador'.

Precisamente, ante el WBA (0-4) se reencontró el City con la victoria después de seis partidos oficiales sin ganar: tres de Premier (una derrota ante el Tottenham y dos empates contra Everton y Southampton que no le han impedido mantener el liderato por 'goal average'), dos de Champions (una derrota frente al Barça y un empate ante el Celtic) y uno de la Copa de la Liga que le costó la eliminación a manos del Manchester United de Jose Mourinho.

No es casualidad que esa mala racha coincidiera con la de Sergio Agüero, que el sábado se reivindicó con un doblete y suma 13 goles en otros tantos partidos con Guardiola: siete en la Premier, tres en la Liga de Campeones y tres en la previa europea. En el Camp Nou fue suplente por una controvertida decisión técnica del técnico de Santpedor, siempre predispuesto a prescindir de un delantero centro para inventar un falso '9', De Bruyne en este caso, como hizo con Messi en su día. No le salió bien y el Kun será titular en el Etihad.

Agüero se medirá a su gran amigo Leo Messi, que ya lleva 14 goles esta temporada entre Champions(seis en dos partidos porque ante el Gladbach fue baja por lesión), siete en la Liga y uno en la Supercopa de España. Es el verdugo habitual de Pep Guardiola, contra quien se extramotiva, como sucedió en la semifinal ante el Bayern de la temporada 2014-15, y del City, rival en tres de las cuatro últimas ediciones del torneo. Y si el '10' se tomara un respiro, Luis Suárez busca el gol que reanime su puntería y Neymar quiere hacer méritos en cada partido para que se le considere como uno de los tres mejores del mundo, un podio del que Griezmann le sacará este año.