La Rioja

Entrenamiento colchonero. :: efe
Entrenamiento colchonero. :: efe

El Atlético de Madrid ya debe sellar ante el Rostov su billete a octavos

  • El equipo de Simeone podría sumar cuatro temporadas consecutivas pasando de fase en la mejor competición de clubes del mundo

Madrid. Si no comete una pifia hoy ante el Rostov ruso en la caldera del Vicente Calderón, el Atlético habrá superado la fase de grupos de la Liga de Campeones por cuarta temporada consecutiva, siempre con Diego Pablo Simeone en su banquillo. Con dos jornadas todavía por delante, todo éxito para un club que ha experimentado una progresión geométrica desde la llegada del técnico argentino y que se codea sin complejos con los grandes de Europa, con dos finales jugadas en tres años.

La versión más ofensiva que en esta campaña ofrecen los colchoneros, por más que Simeone se ría cuando se le pregunte por este retoque en su modelo, debe conocer un nuevo capítulo ante un rival que se minimiza lejos de su pequeño estadio, al sur de la gran Rusia. La victoria le daría al Atlético el pase matemático a octavos y el empate le valdría si el PSV Eindhoven empata o pierde en su feudo ante el Bayern de Múnich, a priori el gran rival del Atlético por el liderato del grupo.

De momento, los madrileños están lanzados en Europa. Presumen de ser uno de los tres equipos que lo han ganado todo, junto al Barcelona y el Leicester, y uno de los dos que no han recibido ningún gol en las tres primeras jornadas, igual que el sorprendente campeón de la Premier. Si gana hoy, el Atlético igualará su mejor inicio en la máxima competición europea; comenzó con cuatro victorias en el curso 2013-2014, en el que llegó hasta su primera final perdida ante el Real Madrid.

Frente al Málaga, y a pesar de los dos goles encajados por el esloveno Jan Oblak, el Atlético confirmó su poderío como colectivo y sus formidables individualidades. El belga Yannick Carrasco, autor de seis goles en los cuatro últimos partidos, y los franceses Kevin Gameiro, con cinco tantos y tres asistencias, y Antoine Griezmann, pese a no ver puerta en las cuatro citas más recientes, marcan diferencias.

Entre ellos destrozaron la zaga de cinco que planteó el Málaga de Juande Ramos, parecida a la que presentará el Rostov, que acumulaba 26 partidos invicto en su estadio hasta que le visitó al Atlético. Los rusos sólo han cosechado una victoria en sus 10 desplazamientos de esta temporada, con dos empates y siete derrotas. Y en los últimos cinco, no han logrado ni marcar. Marchan séptimos en la liga de su país, a 11 puntos de los líderes, el Spartak de Moscú.