La Rioja

Guardiola bromea con De Bruyne durante el último entrenamiento del Manchester City. :: afp
Guardiola bromea con De Bruyne durante el último entrenamiento del Manchester City. :: afp

Luis Enrique y Guardiola, frente a frente

  • Messi, Luis Suárez y Neymar jugarán de inicio ante un City que necesita los puntos

Pocos partidos pueden ser más atractivos que un Barça-Manchester City. Cuando dos grandes clubes se enfrentan, casi siempre uno de los dos adopta un papel más conservador, pero en esta ocasión se trata del choque de dos estilos idénticos. No puede ser de otro modo estando Pep Guardiola en el banquillo del equipo inglés, decidido a modificar el ADN de la Premier League a través del toque, de la posesión y del fútbol ofensivo. Y ya se sabe que en el Camp Nou no se acepta otra cosa que no sea el protagonismo absoluto a través del balón, aunque Luis Enrique haya adaptado algunos aspectos del juego a las características de Messi, Luis Suárez y Neymar, sabios para aprovechar espacios.

Son dos técnicos amigos, que compartieron la camiseta del Barça y la de la selección española, que coincidieron como entrenadores en el club azulgrana, el catalán en el primer equipo y el asturiano en el filial, y que ya se enfrentaron en la semifinal de la Liga de Campeones 2014-15, cuando Guardiola entrenaba al Bayern. Entonces el 3-0 del Camp Nou decidió la eliminatoria, aunque aquel partido fue igualado. Ahora es otra historia, con otros jugadores, y en un cruce menos trascendente al tratarse de la fase de grupos de la Liga de Campeones, por lo menos para el Barça, que ya suma los seis puntos disputados. El City lleva cuatro porque empató ante el Celtic y si pierde hoy vería escaparse a su verdugo hasta los nueve puntos e incluso estaría amenazado por Celtic o Mönchengladbach en la segunda plaza. Pero quedarán tres partidos aún.

Entre lesiones y rotaciones, el tridente ha sido poco utilizado esta temporada por Luis Enrique. Pero Messi ya reapareció con gol ante el Deportivo y es seguro que formará junto a Luis Suárez y Neymar en un partido de tanto nivel, esas citas que los cracks no se quieren perder. También están recuperados los dos laterales que volvieron con lesiones musculares de la selección española, Sergi Roberto y Jordi Alba, que ocuparán las dos bandas. Y es seguro que Rakitic, Busquets e Iniesta compondrán la media con Ter Stegen en la portería y Piqué de central. La única duda es el central que jugará por la izquierda, con opciones para Umtiti con permiso de Mascherano, renovado hasta 2019.

En el City, Claudio Bravo vuelve al Camp No tras dos temporadas espectaculares como azulgrana; Stones, central de toque, en la defensa; Gündogan en la media; y Nolito, además de Sané, en el ataque, forman la línea vertebral, aunque todo sigue girando alrededor de David Silva.

Guardiola no tienta

Ayer, los entrenadores no escatimaron los elogios y prefirieron evitar polémicas. «Para mí es un grandísimo privilegio volvernos a encontrar», señaló Luis Enrique, aunque aclaró que «al final no es un partido de entrenadores, serán los jugadores quienes lo decidan». «Pep es un buen amigo y es muy fácil hablar bien de él. Me encantan los entrenadores ofensivos y es el mejor en la actualidad. Seguro que será uno de los mejores de la historia», resumió.

Por su parte, Pep Guardiola evitó polémicas y explicó que no había tentado a ningún jugador culé. «No he llamado a ningún jugador del Barça este verano. No llamé a Messi ni a Neymar ni a Luis Suárez ni a Busquets ni a Iniesta», subrayó. Con especial vehemencia ha desmentido haber telefoneado a Messi para convencerle de que viniera a Manchester: «En el caso de Leo, lo que más deseo es que acabe su carrera aquí, porque no hay ningún sitio mejor para él. Si un día decide a irse, y ojalá no sea así, probablemente habrá una lista de cinco, seis o siete personas o clubes que lo querrán fichar, pero su destino lo va a decidir él».