La Rioja

La vena italiana de Zidane

Zidane da instrucciones en el partido del martes. :: efe
Zidane da instrucciones en el partido del martes. :: efe
  • Los tres últimos empates del Real Madrid provocan críticas al técnico francés por su tendencia conservadora

Aunque los números de Zinedine Zidane son extraordinarios, toda vez que ganó la Champions en su primera media temporada como entrenador y tras la derrota en Wolfsburgo encadena ya 20 partidos consecutivos sin perder entre todas las competiciones, los tres últimos empates consecutivos han generado dudas y provocado críticas al francés.

Al aterrizar con la unica experiencia como técnico de haber colaborado con Carlo Ancelotti y dirigido al Castilla, puso bases muy diferentes a las de Rafa Benítez. Garantizó que su equipo sería protagonista a partir del balón y el dominio territorial, pero de forma paulatina su Madrid se está acostumbrando a juntar las líneas, esperar y sacar a relucir, quizá, el mejor contragolpe del mundo.

En su comentario «Un Madrid a la italiana se deja empatar en Dortmund», el técnico Juan Carlos Garrido le puso firma a una opinión muy arraigada. Destacó la influencia que el país transalpino ha ejercido en el técnico francés, exquisito medio ofensivo que jugó cinco años en la Juventus. Y concluyó que Zizou no debió irse muy satisfecho de Dortmund por la «falta de ambición del equipo blanco al ver el partido ganado con un resultado muy ajustado, como ya le pasó en Las Palmas».

Ante el Villarreal, el Madrid tiró la primera parte y permitió que emergiera el 'submarino' y se adelantase con el gol de penalti. Reaccionó tras el descanso, igualó pronto Ramos, pero no le llegó para remontar. Entraron Carvajal por el lesionado Marcelo en el minuto 43, y luego Lucas Vázquez por Gareth Bale en el 71' y Álvaro Morata por Benzema en el 77'.

En Gran Canaria, el Real Madrid se adelantó por dos veces, pero cedió dos puntos con el partido controlado. Tana y Araujo, al final de cada periodo, le sorprendieron. Zidane trató de amarrar y el equipo de Quique Setién le castigó. Introdujo a Benzema por Asensio a los 63 minutos, para buscar el segundo gol, pero una vez logrado retiró a Cristiano Ronaldo y a Álvaro Morata para sujetar más al equipo con Isco y Lucas Vázquez.

Algo parecido le ocurrió en Alemania, donde cuajó quizá su mejor partido de la temporada y se esforzó en defensa como pocas veces. Pero perdió otras dos veces su ventaja. Zidane envió un mensaje conservador al introducir a Kovacic por James Rodríguez a 20 minutos del final. Y cuando su equipo sufría, tardó un mundo en reaccionar y buscar más músculo, rapidez y profundidad con Morata.