La Rioja

Arda Turan evita que el Barcelona caiga en la trampa del Borussia

Arda Turan levanta su puño, mirando a la grada. :: efe
Arda Turan levanta su puño, mirando a la grada. :: efe
  • Un gol del turco y otro de Piqué en nueve minutos dan al cuadro culé su segunda victoria

barcelona. Necesitó pasar por el purgatorio, recibir una oleada de críticas, sentir que su traspaso al Barcelona podría haber sido una mala gestión de su carrera. Pero Arda Turán aterrizó en Can Barça para partidos como el del Borussia Park. Su entrada terminó de cambiar la inercia de un encuentro en el que el conjunto azulgrana andaba acorralado, perdido en ese intento de aclimatar a Paco Alcácer en el esquema de juego. Marcó el turco el empate, iniciando una remontada que permite a los de Luis Enrique contar sus partidos en Champions por victorias y seguir en lo más alto del grupo C. Y eso que cerca estuvo el Barcelona de seguir los pasos de su principal rival, el City, y pinchar en tierras alemanas (el equipo de Guardiola empató ante el Celtic)

No suele ocurrir con mucha frecuencia, pero una pérdida de Busquets en la salida de balón del Barcelona provocó la enésima embestida del Monchengladbach y el golazo de Hazard. El dibujo planteado por el técnico local, Schubert, invitaba al Barça a buscar la portería contraria y con más asiduidad de lo normal caía en la trampa el equipo de Luis Enrique. Traoré, Dahoud, Rafael y Hazard se buscaban una y otra vez en cada salida, en cada galopada con la única intención de batir al hijo pródigo, Ter Stegen. Nada pudo hacer el portero azulgrana en la diana del menor de los Hazard.

Pese a las numerosas y claras ocasiones con las que contaron tanto Luis Suárez como Paco Alcácer, la coexistencia de éste último con el resto del tridente atacante está aún por pulir. Luis Enrique tiene enorme confianza puesta en el de Torrent, pero la enésima oportunidad que acaba sin gol va a exigir la mejor de las versiones como coach del técnico asturiano. Alcácer salió ayer de inicio y fue elegido también como el primero para regresar al banquillo. Un nuevo encuentro en el que el valenciano se marcha con la cabeza gacha sin poder celebrar un gol.

Con la entrada de Rafinha, el dibujo del Barça recuperaba su sentido. Se movió rápido Luis Enrique que no esperó el paso de los minutos para mover el árbol. Aprovechó también el infortunio de rival que vio como una de sus estrellas, Rafael, caía lesionado, dando entrada a Arda. El turco hizo lo que se esperaba de él. Aparecer desde la segunda línea ofreciendo alternativas a Neymar.

Hay detalles que marcan partidos como éste. Quedará para el debate qué fue más influyente en el resultado final. Si los cambios del técnico azulgrana (sobre todo la incursión de Arda), la lesión de Rafael o el error de Sommer en el gol de Piqué, el que refrendaba la remontada. Enorme portero el suizo que pudo hacer mucho más en el tiro de Luis Suárez y cuyo rechace aprovechó el central azulgrana para superar el susto inicial y cercenar la racha de 10 victorias seguidas de los locales.