La Rioja

Messi y Neymar se lamentan tras el segundo gol del Alavés. :: Reuters
Messi y Neymar se lamentan tras el segundo gol del Alavés. :: Reuters

Una Champions a destiempo

  • La Liga demuestra que los cuatro clubes españoles todavía no han apuntalado sus equipos

Madrid. La Liga de Campeones no espera. Alcanzada la mitad de septiembre los clubes deben estar preparados para afrontar el estreno de la exigente fase de grupos de una competición con pocas soluciones a los tropiezos. En el caso de los españoles, el escollo se sitúa con sólo tres jornadas ligueras disputadas y con los vestuarios revueltos por los viajes para las competiciones por selecciones, los torneos oficiales en mitad del verano y las rotaciones de los entrenadores para intentar evitar problemas. De hecho, el primero en sufrir los inconvenientes fue el Villarreal, que sucumbió en la fase previa contra el Mónaco con la Primera División estrenada tres días antes.

A juzgar por los resultados y sensaciones de la última jornada, el equipo que se ha encontrado en Europa con el pie cambiado es el Barcelona. Luis Enrique prefirió reservar a siete titulares de la jornada previa contra el Alavés porque intuyó que un recién ascendido no sería rival de desgaste para sus futbolistas. Pero Neymar no fue suficiente para derribar el muro vitoriano y el plan no funcionó. «Esta temporada la vamos a sacar adelante entre todos, no entre doce o trece jugadores», se defendió el preparador, que no podrá contar con Ter Stegen en la portería por lesión mañana en Glasgow contra el Celtic. Su sustituto bajo los palos, Jasper Cillesen, encajó su primer gol azulgrana en el segundo disparo en el Camp Nou. «Muchos cambios eran fruto de las circunstancias que nos rodean. En unos casos por viajes, en otros por estado físico, había jugadores que no podían jugar. He puesto el once que consideraba mejor», diagnosticó Lucho. A pesar del resultado en contra, el Barcelona cuenta con la ayuda de que el proyecto mantiene varios años de experiencia y en teoría sólo tendrá que encajar a los fichajes que por ahora son carne de banquillo.

La locura de Sampaoli

Un caso muy diferente es el del Sevilla. El club andaluz todavía se está adaptando a las ideas de César Sampaoli. El argentino ha intentado establecer su arriesgado sistema de juego muy ofensivo con once fichajes. Los aficionados sevillistas ya se han percatado de los vaivenes que experimentará su equipo, que suma tres derrotas, un empate y dos victorias oficiales con el sudamericano al frente. La filosofía Sampaoli aporta alegría y tensión con numerosos goles en ambas porterías (diez a favor y trece en contra hasta ahora). El último capítulo de la locura fue la remontada en los últimos minutos contra la UD Las Palmas. «Espero que no sea siempre así, porque vamos a quedar pocos», bromeó el argentino sobre la posibilidad de una temporada en que todo se resuelva en los últimos minutos. Turín, su primera parada, no es tierra abierta a las chanzas y los aficionados ya silbaron a Ganso cuando el marcador era favorable a sus rivales.

Otro argentino, Diego Simeone, marca los ritmos del corazón de otro aspirante. El comienzo no ha sido tan prometedor como en temporadas pasadas hasta que en la segunda parte de la visita al Celta arrasó con las dudas: cuatro goles y Antoine Griezmann contento. «Lo individual nos hace mejores, pero priorizamos el trabajo grupal», recordó Simeone. A su favor, el Atlético cuenta con la inercia, la fe en su director y con la esperanza de que Kevin Gameiro cubra el déficit de goles que lastró al equipo cuando Griezmann no pudo con todo. De momento, el nuevo ariete sólo ha marcado de penalti.

El cuarto representante es el actual defensor del título: el Real Madrid. Todavía hay interrogantes sobre la filosofía de un entrenador que llegó con el año nuevo y que dirigió su primera pretemporada este verano en el vestuario blanco. Con Cristiano Ronaldo y Karim Benzema en fase de recuperación, Zinedine Zidane ha confeccionado un 4-3-3 (a la espera de su compatriota) con poca alegría, pero con mucha velocidad. Recuerda a los tiempos de José Mourinho y a la efectividad del contragolpe, aunque la aportación del marsellés consiste en más atención a las jugadas de estrategia.

El técnico francés ha mirado con lupa el calendario que presenta desafíos a destiempo. «Son sesenta días sin competición y ahora tenemos siete partidos en 21 días. Hay que estar atentos con eso», avisó después de que su equipo goleara al Atlético Osasuna y retirara del campo a Gareth Bale, Cristiano Ronaldo y Luka Modric para evitar complicaciones en los últimos 15 minutos de juego.