El 'Guardiolismo' y Kane se instauran en el poder

MANUEL SÁNCHEZ

Londres. Los días de vino y rosas de los españoles en Inglaterra parecen no tener fin. La adaptación al clima y la vida británica es cada vez más un obstáculo insignificante que es suplido por sueldos sustancialemente más altos que en otras ligas y el prestigio de competir en la Premier League. La hegemonía de España en Europa sufrió un rasguño con la Liga Europa conquistada por el Manchester United pero se tambalea con un 2018 en el que cinco equipos ingleses estarán en octavos de la Champions. A menos que Real Madrid, Barcelona o PSG lo remedien, la orquesta mundial se prepara para entonar el «Dios salve a la Reina». Todo esto forjado en un 2017 en el que dos fuerzas opuestas y lideradas por españoles chocaron.

Al Chelsea campeón de Antonio Conte, comandado por Cesc Fábregas, César Azpilicueta y Diego Costa, y bien cubierto por Pedro Rodríguez y Marcos Alonso, le ha sustituido en la cumbre británica el imbatible City de Pep Guardiola y David Silva. La gesta del Leicester City en la 2015/2016 quedó atrás porque los grandes no podían permitirse otro año nefasto. Pese a anotar 20 goles, Costa se enfrentó al cuerpo técnico y volvió al Atlético, aunque hasta 2018 sólo podrá entrenar. Ello propició la llegada de Álvaro Morata, autor ya de 10 goles en la Premier.

El 'Guardiolismo' se ha instaurado en Inglaterra y, con casi más fuerza que el 'brexit', ha separado al City del resto del país. En la mitad del campeonato, su ventaja sobre el segundo es de 15 puntos. El mejor arranque de la historia sólo ha sido ensombrecido por Harry Kane, que con 56 dianas en el Tottenham supera a Messi como artillero de 2017 y a Shearer como máximo goleador de la Premier en un año natural.

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