FÚTBOL SALA

Un doble penalti condena a España

Ricardinho, el mejor jugador del mundo, anotó el primer gol de la final y acabó lesionado. :: efe/
Ricardinho, el mejor jugador del mundo, anotó el primer gol de la final y acabó lesionado. :: efe

La penalización, a falta de 56 segundos para el final de la prórroga, fue definitiva

EFE

Dos goles de Bruno Coelho, el primero para forzar la prórroga y el segundo, definitivo, de doble penalti a 56 segundos del final del tiempo extra, frustraron a España en la final de la Eurocopa 2018, ganada por primera vez por Portugal contra los contratiempos, como la lesión de Ricardinho.

Cuando el mejor jugador de fútbol sala del mundo ya no estaba sobre la pista, dañado en su tobillo en el inicio del segundo periodo de la prórroga, una falta de Solano en campo contrario provocó el doble penalti de la selección lusa y el detalle que definió el encuentro, con el certero tiro de Bruno Coelho.

Portugal ya inició el partido como un juego de fallos. Ahí entendió que estaba su encuentro. El primero, cuando Miguelín perdió un balón en su campo ante la presión rival, lo aprovechó Ricardinho (1-0).

España igualó un minuto antes del final del primer tiempo gracias al 1-1 de Marc Tolrá.

Tras el descaso, tomó ventaja la selección de España, en una acción de estrategia que puso en juego Miguelín y que transformó Lin en el 1-2 a ocho minutos del final del choque, aún con tiempo para un doble penalti al larguero de Miguelín, pero igualó Coelho para Portugal a un minuto y 42 segundos de la conclusión, directos ya ambos a la prórroga.

El primer tiempo de la prórroga terminó igual, porque Andre Sousa repelió la mejor ocasión de Miguelín; el segundo comenzó con la lesión en el tobillo de Ricardinho, que se retiró cojeando de la pista, ya fuera, a más de cuatro minutos del final, de un partido que definió un detalle: una falta y un doble penalti transformado por Bruno Coelho cuando los penaltis parecían el destino del choque.

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