Una Copa que puede cambiar el ritmo de la temporada

Vitolo, en un entrenamiento del Atlético de Madrid. :: efe/
Vitolo, en un entrenamiento del Atlético de Madrid. :: efe

RODRIGO ERRASTI

madrid. Algunos dicen que es una competición menor... cuando no la consiguen levantar. La Copa del Rey ha pasado a ser objetivo claro para Atlético y Sevilla, que han vivido grandes momentos en esta competición en este siglo. Llegaron a enfrentarse por el título en 2010 en una final en el Camp Nou y ahora pugnan por una plaza en las semifinales en apenas ocho días. Lo hacen en dos rachas bien distintas: los madrileños llegan henchidos mientras que los sevillanos lo hacen en plena crisis y con los aficionados cuestionando todo. La llegada de Montella por Berizzo tampoco ha mejorado el nivel y la estadística tampoco es halagüeña en las últimas diez visitas: seis triunfos rojiblancos (2-0 en el único del Wanda Metropolitano) y cuatro empates.

El Atlético, que no ha encajado aún en 2018, se ha activado aún más con la llegada de Diego Costa y 'Vitolo', al que el sorteo le obligará a jugar tres veces en un Pizjuán del que se fue de manera rocambolesca tras anunciarse su renovación.

ALINEACIONES

La Copa es la única que cambia la cara al Sevilla, que lleva cinco encuentros seguidos sin ganar en Liga pero que sacó adelante ya con Montella sus dos partidos contra el Cádiz en octavos. No repitió ante Betis y Alavés, lo que le ha hecho caer hasta la sexta plaza. Ayer, un grupo de hinchas radicales se personó en el entrenamiento para pedir explicaciones al plantel y exigirle más actitud sobre el campo.

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