Cuartos | Ida

El calvario de Vallejo

Jesús Vallejo./Efe
Jesús Vallejo. / Efe

La nueva lesión del central agudiza el debate sobre la defensa de cristal del Real Madrid y la necesidad de refuerzos

IGNACIO TYLKOMadrid

«¡Me he roto!», exclamó Jesús Vallejo para informar a los médicos del Real Madrid de que había sufrido una lesión en su muslo derecho y tenía que ser sustituido. Había transcurrido sólo un cuarto de hora del choque copero que el Leganés y el Real Madrid disputaban en Butarque. El joven central maño, internacional sub-21, conoce perfectamente sus músculos a fuerza de habérselos sobrecargado, contracturado y roto en repetidas ocasiones tanto en el Zaragoza, como en el Eintracht de Francfort y este curso en el equipo blanco, donde sólo ha jugado seis partidos y el ratito frente a los pepineros.

Fue una jugada tonta. Forzó el central para evitar que el balón saliese de banda y despejar hacia su portería, pero enseguida se quedó tendido en el césped con visibles gestos de dolor. Se marchó caminando por la banda opuesta a los banquillos y fue reemplazado por el canterano Nacho, que este jueves cumplía 28 años. Prosigue así el calvario de Vallejo, cuyo caso comienza a recordar al de Jonathan Woodgate, exinternacional inglés que militó en el Real Madrid en las campañas 2004-05 y siguiente, tras ser fichado procedente del Newcastle. Afectado por un sinfín de problemas musculares, no pudo jugar en la primera temporada y sólo participó en diez encuentros en la segunda. Anotó un gol a favor y dos en propia meta.

Vallejo, que según informó el Real Madrid deberá someterse a pruebas de diagnóstico por la imagen en 48 horas, es el mejor exponente de la defensa de cristal que dirige el técnico Zinedine Zidane. Sergio Ramos está lesionado, Raphael Varane encuentra serias dificultades para disfrutar de varios encuentros seguidos, y tanto Carvajal como Marcelo se han visto también perjudicados por los problemas musculares. Es un indudable que Vallejo, un profesional ejemplar, tiene un problema, pero tanta dolencia general evidencia que la plantilla no está bien preparada físicamente.

Ya a mediados de enero, Vallejo sólo ha jugado tres partidos completos de Liga, con triunfos ante Las Palmas (3-0), Málaga (3-2) y Sevilla (5-0), y los de Copa ante el Fuenlabrada, en la ida fue expulsado al borde del final, Numancia y anoche el Leganés. Un bagaje deficiente para un central que llegó para ser el reemplazo del veterano Pepe y que no encuentra el ritmo físico, ni la continuidad necesarias para poder triunfar y mostrar todo su enorme potencial.

Su nueva lesión fue la mala noticia de otro partido plano, muy gris de un Real Madrid que ni con los titulares, ni con los suplentes como en Butarque, salvo Varane y Carvajal, carbura. Más allá del resultado, y del golazo final de Asensio, los suplentes actuaron con más miedo a fallar que deseo de brillar, y no demostraron a Zidane ambición suficiente para derribar la puerta. Y en esas trazas, la cúpula del club sigue pensándose si convienen refuerzos en este mercado de invierno.

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