El Barcelona deja vivo al Valencia

Luis Suárez celebra junto a sus compañeros el tanto de la victoria. :: efe
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Luis Suárez celebra junto a sus compañeros el tanto de la victoria. :: efe

Ganó con un gol de Luis Suárez tras dominar de principio a fin el duelo aunque el equipo de Valverde volvió a sufrir para ver puerta

JESÚS BALLESTEROS

Le está costando al Barça hacer gol en esta Copa del Rey. Sufrió ante el Espanyol y también le tocará ir por la vía dura ante el Valencia. Y todo, porque está sufriendo para ver puerta. Ante el conjunto valenciano, fue dueño y señor del partido. De principio a fin, su dominio fue tan abrumador que Cillesen apenas apareció de refilón en el partido (aunque casi la lía en los últimos minutos en una jugada en la que se equivoca al salir de su portería). Pero lo cierto es que sólo pudo sacar una renta mínima para el partido de vuelta. Sólo Luis Suárez desmontó el entramado impuesto por Marcelino, quien sufrió la cuarta derrota consecutiva con el Valencia.

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Pero es lo que tiene plantear el partido fiando la eliminatoria al partido de vuelta en Mestalla. El Valencia se vio incapaz siquiera de generar ocasión alguna de peligro. El portero holandés del Barça fue un auténtico convidado de lujo en el duelo copero.

Barcelona
Cillesen, Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba, Busquets, Iniesta (Paco Alcácer, min. 72), Rakitic (Paulinho, min. 68), Aleix Vidal (Coutinho, min. 58), Messi y Luis Suárez.
Valencia
Domenech, Montoya, Paulista, Vero, Gayá, Soler (Torres, min. 76), Parejo, Coquelín, Andreas Pererira (Maksimovic, min. 46), Viejo y Rodrigo (Santi Mina, min. 81).
Gol
1-0. min. 67. Luis Suárez.
Árbitro
Sánchez Martínez (murciano). Amonestó a Sergi Roberto, Andreas Pereira, Vietto, Carlos Soler.
Incidencias
Estadio Camp Nou. 50.959 espectadores. Ida de las semifinales de la Copa del Rey 17-18. Segunda peor entrada de la temporada.

El control era absoluto para los azulgrana, pero lo cierto es que necesitó un mundo para crear la primera oportunidad clara de gol. Tocaba, sobaba el cuero ante un rival replegado, incrustado atrás. El Valencia llegaba con bajas al Camp Nou, pero a priori el equipo contaba con efectivos para crear cierta competencia ofensiva al Barça, pero nada se supo de los pupilos de Marcelino en lo que a ver puerta contraria se refiere.

El vigente campeón buscaba el resquicio que abriera la lata. El entramado cié era tal, que el primer disparo entre los tres palos no llegó hasta el minuto 40 de partido en un centro chut de Messi que atajó sin problemas Domenech. Rondó con peligro la portería del meta valencianista de forma continua el Barça, pero las ocasiones claras de gol se resistieron más de lo normal.

Al Valencia le quemaba el balón. Era incapaz de crear jugada alguna. La presión intensa y alta del Barcelona abortaba cualquier atisbo de contragolpe. La línea medular del Valencia apenas existía y la azulgrana se fundía con un Messi muy activo que llegaba a incrustarse entre los centrocampistas para generar más ocasiones.

Que pasaran los minutos y que no llegaran los goles para el Barcelona, dieron cierto aire de optimismo al Valencia. El equipo de Marcelino pareció despertar del letargo defensivo en el que se andaba inmerso dese el pitido inicial. Se estiró algo el Valencia y, al menos, comenzó a verse a Cillessen.

Messi, la solución

Con menos desequilibrio en el control del choque, el Barça seguía circulando el balón en busca de ese punto flaco del rival que no aparecía. Messi volvía a ser, casi como siempre, el más activo en la generación de peligro. Tras reanudarse el choque, se encontró con el lateral de la red en primera instancia, y con los puños de Domenech minutos más tarde. Pero el gol, se resistía. No se daba por vencido el argentino que tenía entre ceja y ceja darle algo de ventaja a los suyos para el choque de vuelta. Y en esas estaba, con Coutinho ya en el campo, cuando logró encontrar la brecha en la zaga valencianista para colgar un balón que Luis Suárez mandó al fondo de la red con un testarazo cargado de intención.

El tanto de Luis Suárez renovó las energías azulgrana. El Valencia volvía a verse superado por el rival e incapaz de sacar el balón jugado. Con Coutinho, Messi encontró un nuevo socio con el que compartir la responsabilidad creativa. Se buscaban con cierta asiduidad y fue el brasileño el que casi hace el segundo con un tiro ante el que tuvo que poner de nuevo los puños Domenech.

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