La Rioja

SEMIFINALES

El Alavés hace historia en la Copa

Los jugadores del Alavés celebran el pase a la final de la Copa del Rey por primera vez en la historia del club vitoriano. :: afp
Los jugadores del Alavés celebran el pase a la final de la Copa del Rey por primera vez en la historia del club vitoriano. :: afp
  • Édgar fue el héroe de un equipo que vuelve a optar a un título 16 años después de perder la Copa de la UEFA ante el Liverpool

El Alavés disputará el 17 de mayo la final de la Copa del Rey por primera vez en su historia. Édgar se convirtió en el héroe encargado de escribir una de las páginas más brillantes de la historia del Glorioso con un tanto en el minuto 81 que desniveló un encuentro que parecía encaminarse a la prórroga. Un gol que hizo justicia a un equipo que fue muy superior a un Celta extrañamente timorato en ataque. Meses después de lograr el ascenso a Primera, el conjunto vitoriano certificó su cita con el Barça, rompiendo la maldición que pesaba sobre el cuadro vasco. Cuatro veces habían alcanzado las semifinales y en todas ellas hincaron la rodilla. No lo hicieron así ayer merced a un impecable partido que demostró que los albiazules son una auténtica pesadilla copera para los gallegos: les han apeado en las seis ocasiones en que se han medido en el torneo del KO.

Dominaba el Alavés de partida con una prisión asfixiante que obligaba al Celta a replegarse a las inmediaciones de su área. Fruto de ese acoso llegó el primer disparo del conjunto albiazul tras un robo de Manu García que conectó con Deyverson. Iago Aspas chutó después y desvió con una mano salvadora Pacheco. Un duelo, el del delantero de Moaña y el guardameta formado en la cantera del Real Madrid, que ya marcó la ida y había de ser clave en la vuelta. Pudo desnivelar el marcador el Alavés por mediación de Ibai Gómez, cuyo golpeo de una falta rozó la escuadra.

El equilibro había marcado la primera parte, como ya ocurriera hace una semana en Balaídos y antes en el partido correspondiente a la decimoctava jornada de Liga en el que hubo que aguardar hasta el minuto 89 para que Radoja diese los tres puntos al conjunto vigués con el que fue su primer gol desde que viste la elástica celeste.

Discurría el choque con similar guión a la vuelta de vestuarios. El conjunto de Mauricio Pellegrino arrinconaba al Celta en su campo. Marcos Llorente y Manu García eran dos auténticos perros de presa que mordían cada vez que el mediocampo del Celta trataba de desplegarse. Toquero y Camarasa ponían picante al ataque babazorro.

Deyverson azuzaba al público e Ibai Gómez se contagiaba del nervio del brasileño. El vizcaíno se vino tan arriba que hasta se atrevió a intentar un gol olímpico que sacó Sergio Álvarez. Estaban más vivo el equipo albiazul. Ibai Gómez volvió a retar al arquero con un disparo desde la frontal que desvió el de Catoira. Que el portero se arrogase la condición de salvador no eran buenas noticias para el conjunto vigués.

Reacción del Celta

Trató de alterar el ritmo Berizzo dando entrada a Sisto por un Bongonda del que apenas se habían tenido noticias. Fue ya con el danés sobre el campo cuando los gallegos dispusieron de una de sus primeras aproximaciones a la meta de Pacheco en la segunda parte, con un cabezazo de Wass que atajó sin problemas el portero.

Pero fue a Pellegrino al que le dio réditos su primer cambio. A Édgar le bastaron tres minutos sobre el césped para hacer lo que había sido imposible en los 170 anteriores de eliminatoria. El tinerfeño recogió un balón que había peinado Camarasa y batió a Sergio Álvarez con un disparo ante el que nada pudo hacer el pontevedrés. Poco después se marchó lesionado. Poco importaba, el trabajo estaba hecho, y de qué forma.

Dieciséis años después de perder la final de la Copa de la UEFA ante el Liverpool en Dortmund con un infortunado gol en propia puerta de Delfi Geli, el Glorioso volverá a optar a un título. Una auténtica gesta para un conjunto que el año anterior estaba en Segunda.