La Rioja

El Atlético golea al Guijuelo en un partido marcado por Carrasco

madrid. Yannick Carrasco es una bala y un gran rematador, sin duda una de las sensaciones de la temporada, pero cometió un grave error ante un humilde como el Guijuelo que le señalará para el futuro. Todavía con 0-0, el ex del Mónaco se zambulló a la piscina y Undiano Mallenco indicó un penalti de vergüenza. Acertó Saúl y, desde ese momento, al filo de la media hora, ya fue coser y cantar para el Atlético en un estadio Helmántico que volvió a albergar un partido en la élite. Poco puedo hacer el portero riojano Enrique Royo. Histórico escenario que estuvo cerrado tres años a raíz de la desaparición de la Unión Deportiva Salamanca y donde luego se fijaron encuentros de regional.

A pesar de ser un equipo que marcha decimoquinto en Segunda B y que recientemente cambió de entrenador, el Guijuelo le puso en dificultades al Atlético al principio. Dominaban los colchoneros y generaban alguna ocasión, sobre todo si conectaban Gaitán, Correa y Carrasco, pero quien les abrió el camino hacia una cómoda victoria fue el colegiado navarro. Cayó en la trampa del extremo belga, que ejerció de muy mal compañero ante la entrada Héctor.

De forma paulatina, como suele ocurrir en este tipo de encuentros, el choque se decantó hacia el poderoso, con mucha más calidad que físico. No le hizo falta jugar muy bien al Atlético para ir minando a su rival con goles.