La Rioja

La tensión creciente de Luis Enrique

Luis Enrique, muy serio, durante su comparecencia de ayer en Sant Joan Despí. :: andreu dalmau / EFE
Luis Enrique, muy serio, durante su comparecencia de ayer en Sant Joan Despí. :: andreu dalmau / EFE
  • «Esta plantilla del Barça es la mejor de los tres últimos años, pero el entrenador es el mismo paquete», ironiza

barcelona. Un trago de agua. Una respuesta esquiva. Otro sorbo. Un mensaje reivindicativo. Ahora coloca las dos botellas perfectamente alineadas como si fuese Rafa Nadal entre juego y juego. Viene una contestación irónica. Serio. De repente, una carcajada forzada. Otra vez serio. Más tragos de agua. Luis Enrique intentó transmitir normalidad y tranquilidad tras la peor imagen del Barça en años, una evidencia que no arregló ni el injusto 1-1 de Anoeta. De hecho, no pudo ser más autocrítico y contundente reconociéndolo en la rueda de prensa posterior.

Sin embargo, en la víspera de la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey en Alicante ante el Hércules se le vio tenso, lanzó indirectas al extremismo en los análisis de los medios de comunicación y acabó sacando todo lo que llevaba dentro cuando fue preguntado por el hecho de que ante la Real Sociedad solo hiciera un cambio pese a la horrible actuación colectiva cuando en verano afirmó que tenía en sus manos la mejor plantilla de su etapa en el Barça: «Esta plantilla sigue siendo para mí la mejor de los tres últimos años, pero el entrenador sigue siendo el mismo paquete». Quedó claro que las críticas puntuales a su influencia real en los éxitos de un Barça liderado por Messi no le sientan bien. El domingo reaparecieron los oportunistas que consideran que está traicionando el estilo azulgrana y replicó. Es lo que tiene jugarse la Liga en el clásico del sábado en el Camp Nou. Tensión. Mucha tensión.

«Es la misma idea de juego, no la hemos cambiado para nada. Ocho títulos ganados de diez disputados no suena nada mal», afirmó, sacando pecho, con referencia a aquellos días posteriores al KO en Anoeta de la 2014-15, cuando el castillo estuvo a punto de derrumbarse, aunque acabó siendo el punto de inflexión hacia el éxito. «El primer año me quedó una sonrisa en la cara porque aquellos que criticaban luego se sumaron al carro del triplete», recordó. Y esa es su esperanza, que el equipo reaccione tras otro mal día en San Sebastián: «Es muy fácil defender el estilo cuando ganas y atacarlo cuando se pierde o se empata. La idea futbolística sigue siendo la misma. El resto es oportunismo, puro y duro».

Sí lamentó la falta de regularidad. «En esta temporada, no hemos sido lo regulares que queríamos. No hay una causa sola. Hay muchas cosas que influyen. Algunas son comunes e intentamos mejorarlas, pero hay otras que son fruto de un partido», explicó antes de avisar que «sería demasiado arriesgado matarnos o tirarnos por tierra. Queda mucho y vamos a dar mucha guerra. Pero que hagan lo que quieran».

Luis Enrique sí dio una noticia: la recuperación de Umtiti e Iniesta, quien volverá ante el Real Madrid. No lo hace contra el Hércules porque arrastra una sanción de Copa al ver la tercera amarilla en la final ante el Sevilla. Es baja al igual que Mascherano, castigado por su expulsión en la mencionada final que ganó 2-0 el Barça, por lo que defiende título. Las rotaciones serán masivas, aunque el técnico no dará la lista hasta hoy por la mañana, antes del desplazamiento. De momento, ayer dio descanso a todos los titulares del domingo (Luis Suárez y Mascherano sí trabajaron por voluntad propia), aunque insinuó que alguno sí viajaría. Descansarán seguro los 'tocados' Piqué y Alba. Y lo normal sería que Neymar y Messi se reservaran. Siete del filial apuntan a entrar en la lista: los laterales Nili Perdomo y Moisés, los centrales Marlon y Borja López, los centrocampistas Aleñá y Carbonell y el delantero Marc Cardona.

En el Rico Pérez habrá una gran entrada para ver al Barça, aunque el Hércules ha salido de la zona de playoff del Grupo III de la Segunda División B tras perder 3-0 ante el Alcoyano. El filial azulgrana, el Barça B, ya ganó allí 1-3 en la segunda jornada. El entrenador es Tevenet, que ya dirigió al Huesca que se enfrentó al Barça en la pasada edición de la Copa. «A ilusión no nos va a ganar nadie», proclamó. «Es un partido que vamos a disfrutar porque es histórico y lo hemos conseguido desde nuestro trabajo», añadió el técnico local. Luis Enrique, como jugador, sufrió las dos derrotas ante el Hércules en la temporada 1996-97 que le costaron la Liga al Barça del fallecido Bobby Robson.