La Rioja

El Calahorra roza el milagro

Una docena de valientes animaron sin parar al Calahorra :: peio garcía
Una docena de valientes animaron sin parar al Calahorra :: peio garcía
  • Los rojillos dicen adiós a la Copa tras regalar dos goles en 20 minutos y luego reaccionar

Logroño. A contracorriente, lo más fácil es hundirse. Los músculos se cansan, la cabeza se obceca y el cuerpo acaba pesando como el plomo. El Calahorra se ahogó en León después de portarse como un conjunto bravo y valiente, pero que no pudo obrar el milagro para enmendar su mal inicio. Regaló al principio, salió menos espabilado que un rival de categoría superior, y eso se nota. Tanto que ni una soberbia segunda mitad, poniendo en duda quién era el conjunto de superior categoría, pudo arreglar el desaguisado. Merecieron más los de Eduardo Arévalo, pero el fútbol se suele mostrar cruel con los dadivosos.

Y es que el Calahorra, que llegaba al Reino de León con apenas un par de horas para aclimatarse, estirar y calentar, salió atenazado. Y la Cultural, a matar. En el primer minuto, los de Abel Mourelo firmaron una gran jugada por la banda, con Viti como protagonista, que encontró a Julen Colinas en el primer palo para anotar el primer gol. Sin tiempo para respirar apenas, el agua ya llegaba a la altura de la boca. Pudo ser mucho peor tras una ocasión fallada por Touré y dos tantos bien anulados a los locales. En un cuarto de hora, la Cultural podía haber roto el partido. También parecía que el choque estaba acabado cuando Yerai, en un remate acrobático, se aprovechaba de un saque de córner botado por Cristóbal. Era el segundo y en León parecían tranquilos.

Pero el marcador ocultaba una mejoría de los rojillos, bien plantados sobre el césped, jugando ya con aplomo, desde atrás, y estirándose. Así, desde la banda derecha, Astudillo generaba una gran ocasión que aprovechaba Mario León para acercarse en el marcador (2-1).

Era la tabla a la que había que agarrarse. Y el Calahorra lo hizo. La zozobra fue, a partir de ese momento, local. Los de Eduardo Arévalo se dieron cuenta de que las diferencias no eran tantas, que con esfuerzo y seriedad se podía poner en apuros a otro equipo superior, como a la UDL. Sin embargo, la Cultural no estaba hundida y lo demostró en la última jugada de la primera mitad, cuando el larguero repelió el último disparo de los leoneses. Una pizca de fortuna necesaria.

Pero la actitud del Calahorra no era una cuestión de suerte, como los futbolistas de la Cultural Leonesa comprobaron al inicio de la segunda mitad. Los delanteros rojillos ahogaban la salida del balón de los leoneses, que veían sus brillantes minutos iniciales como algo muy lejano.

La Cultural, aparentemente, tenía el balón, pero las aproximaciones, sin mordiente, eran riojanas. En el minuto 62, Arévalo decidía cambiar a sus tres hombres de ataque, cansados después de tanto trabajo, y tiraba de Rubio, Herce y Satrústegui. El Calahorra, entonces, no sufría pero tampoco asustaba. Los minutos pasaban y el desgaste físico era cada vez mayor. La Leonesa fiaba su destino a su ventaja circunstancial y a las jugadas a balón parado, sin acierto.

Al todo o nada

Los riojabajeños daban otro paso adelante, subiendo las líneas y tomando todos los riesgos para mantener vivo el sueño de la Copa. La Cultural se mostraba ahogada, sin ideas, sufriendo pérdidas continuas de balón. Pero a la contra tenía peligro. En el minuto 78, Gallar tuvo la ocasión más clara, pero su disparo tras ganar la espalda a la defensa se fue alto. Toledo, a falta de cinco minutos para el final, daba la réplica, con un tiro que detenía Guiller con dificultades.

El Calahorra crecía y corría, pero la losa del inicio resultaba demasiado pesada. Al todo o nada, en el minuto 90, salió cruz. Al contragolpe, la Leonesa terminaba de hundir a un valiente Calahorra con el tercer tanto de los locales, obra de Moreno. Un mazazo de injusticia para el Calahorra más valiente.