Copa Confederaciones

Bravo, una exhibición que borra su peor curso

Claudio Bravo detiene un penalti a Portugal.
Claudio Bravo detiene un penalti a Portugal. / AFP

El portero chileno detuvo tres penaltis a Portugal justo cuando se rumorea que podría irse del City tras la llegada de Ederson

PABLO MELIÁNKAZÁN

Tras una temporada negra en el Manchester City, que finalizó con una lesión muscular, Claudio Bravo se quitó todas las penas el miércoles con una actuación extraordinaria en los penales de la semifinal de la Copa de las Confederaciones contra Portugal. Su gran actuación, en la que paró los tres primeros penales, sin que fuera necesario lanzar más, se vio acompañada de una arenga a sus compañeros antes de la tanda, que dio confianza al grupo y que quedará para la leyenda de la 'Generación Dorada'.

Durante los dos primeros partidos de la Confederaciones fue Johnny Herrera el que defendió el arco de Chile, mientras que Bravo aceleraba la recuperación de su lesión en el gemelo izquierdo que le tuvo parado dos meses. Volvió ante Australia (1-1), pero su momento llegaría el miércoles cerca de la medianoche en Kazán, cuando volvió a decantar el resultado para Chile con sus paradas.

En esta ocasión ante el Portugal de Cristiano Ronaldo, el campeón de Europa, al que no concedió ningún gol, ya que tras 120 minutos no se movió el 0-0. Protagonista en la consecución de las dos ediciones de la Copa América que Chile ostenta (2015 y 2016) al acertar un lanzamiento en cada una de las tandas de las finales ante la Argentina de Lionel Messi, el gran capitán se superó a sí mismo en Rusia. Pero antes de sus tres paradas, ofreció una lección de lo que debe ser un capitán. Los jugadores de Chile habían hecho una piña y el seleccionador Juan Antonio Pizzi ofreció los lanzadores. «Atentos, la lista es así; Vidal, Aránguiz, Sánchez, Ponce y Díaz», señaló el hispano-argentino.

«Escuchen muchachos»

Entonces, de cuclillas en el medio, Bravo pidió la palabra. «Escuchen muchachos», se impuso ante los gritos de sus compañeros. «Peleamos, sufrimos, corrimos, dejamos todo adentro. No se dio, es verdad, pero ahora tranquilidad muchachos... Tenemos experiencia de sobra, nos sobran los huevos. Apoyemos a los compañeros. Pase lo que pase nos vamos con la cabeza en alto», dijo y el grupo estalló en gritos y aplausos antes de empezar la tanda. Luego, los lanzamientos ya forman parte de la historia de la Roja. Por Chile marcaron Arturo Vidal, Charles Aránguiz y Alexis Sánchez, mientras que Bravo sacó los dos primeros lanzamientos con atajadas a la derecha a Ricardo Quaresma y Joao Moutinho, y un tercero a la izquierda a Nani.

Elegido mejor jugador del partido, Bravo insistió en la importancia de preparar los penaltiss, alejado de la otra corriente existente en el fútbol, que aboga por la inspiración y el momento. «Para mí esto no es una lotería, hay mucho trabajo, informaciones a analizar. Hay que estudiar a los adversarios», dijo. Arturo Vidal, otro de los pesos pesados, desveló un mensaje del arquero que no captaron las cámaras: «Bravo nos dijo antes de los penales que iba a atajar dos o tres. Extraordinario que el capitán te ofrezca esa confianza para empezar los penales».

Posible salida del City

A sus 34 años, Bravo consigue con esta actuación quitarse el amargo sabor de su peor temporada en la última década. Tras permanecer ocho campañas en la Real Sociedad, donde era un referente, recibió la gran oportunidad en 2014. Jugó dos años en el Barcelona, compartiendo titularidad con Marc André Ter Stegen, y ganó todos los títulos. La llamada de Pep Guardiola justo antes de comenzar la última temporada le hizo apostar por el City. En un año muy complicado para el club de Manchester, el portero se convirtió en la diana de todas las críticas.

Perdió la confianza y cometió varios errores de bulto, una rareza en un arquero que destaca por su regularidad y solidez. Incluso Guardiola perdió la confianza en el arquero y le dio la titularidad al argentino Willy Caballero. Luego llegó el final de temporada, la lesión y los rumores de salida del City, incrementados por el fichaje del arquero brasileño Ederson, de 23 años, en un traspaso con el Benfica de 40 millones de euros. Pero llegó la convocatoria de la Roja, la confianza de Pizzi y el recital de Bravo, el hombre que levantó dos trofeos de la Copa América y que sueña con añadir la Confederaciones el domingo en San Petersburgo.

Fotos

Vídeos