Aire fresco para el Clavijo

Los de Jenaro Díaz encadenan por fin 40 buenos minutos para superar al Palencia y romper su mala racha

V. SOTO

logroño. Y en el Palacio de los Deportes entró aire fresco. Aire de confianza, de trabajo, de seguridad. Y aire de victoria. El que mejor huele, el que cura todos los males. Tras cinco derrotas consecutivas, el Robusta Clavijo logró un triunfo de calidad ante un Chocolates Trapa Palencia combativo, pero que echó de menos al lesionado Grimau y a su defensa, inoperante. Pero el cambio de rumbo no lo provocó el mal ajeno, sino el pundonor propio. El trabajo de Quintela, Moto o Coggins. Y la fe. La confianza para convertir la dificultad en oportunidad.

En un partido loco, con dos mitades bien diferenciadas, el Clavijo, por fin, no se desconectó en ningún momento, algo que se echaba de menos hasta el momento. Y así se fraguó el triunfo, con esa dosis de necesidad y trabajo que, unidas, alegran en las victorias difíciles.

Pegados, siempre pegados, estuvieron ambos equipos al principio. Sin soltarse del abrazo continuo en los que se convirtieron los dos primeros cuartos. La defensa no era demasiado importante para Robusta Clavijo ni para Palencia. El objetivo era el aro. El inicio fue un toma y daca ininterrumpido. A lo loco y siempre desde la zona hasta el triple de Tre Coggins (13-11, m. 5), el partido se desenvolvía trepidante. La agresividad de Moto, por un lado; la veteranía de Otegui, por otro. Y, en medio, secundarios de lujo en un intercambio sin fin. Los diez primeros minutos se cerraron con 22-22.

Jenaro Díaz Técnico del Robusta Clavijo

Varió muy poco la dinámica, tampoco la arbitral, que castigó más los contactos en la zona de los riojanos. Ni tampoco el marcador adhesivo, que en esa primera mitad no dejó desequilibrar la balanza en más de cuatro puntos. Eso sí, los de Jenaro Díaz apostaron más por el juego exterior, con cuatro triples anotados, dos de ellos por el eléctrico Erik Quintela. Pero la zona era cosa de Ruffin y su envergadura. A punto estuvo de irse el Clavijo cuatro puntos arriba al descanso, pero Balamou, tras un rebote ofensivo, se encontró con un aro resbaladizo que dejó el electrónico en 47-45 en el ecuador del choque.

Fue tras el descanso cuando los riojanos lograron abrir la primera brecha (55-48, m. 24) tras la aportación de Quintela, Gutenius y Yates, que sacó una personal. Pero parece que los marcadores, tan acostumbrados a la igualdad, sufrieron un cortocircuito y dejaron de funcionar. Afortunadamente, apenas fueron un par de minutos, y Yates no se desconcentró para anotar el adicional y seguir sumando (56-48).

Por fin el duelo se adentraba por otros derroteros. Faltaba saber si la ventaja aportaría confianza al Clavijo o dudas al Palencia. Y fue lo primero. La defensa de los logroñeses cerró filas y el acierto afloró con Yates hasta lograr, por fin, superar los diez puntos de ventaja (61-50, m. 28) aunque al último parcial se llegó con una ventaja ligeramente reducida (63-54).

Quedaba por decidir el partido y por comprobar si la fortaleza mental del Clavijo, tras cinco derrotas, estaba dañada. Y no era así. Salieron las ganas, la garra y la competitividad. El nervio que se echó de menos en otros encuentros y que llevó a Quintela a coger la vara de mando y a Yates, Cabot y Carlos Martínez a golpear. A falta de menos de siete minutos, los riojanos mandaban por quince puntos (74-59).

A la desesperada y desde la línea de triple, el Palencia se acercó hasta un peligrosísimo 79-73. Restaban tres minutos, sólo tres para romper una racha de cinco derrotas y volver a respirar. Cuando el balón quemaba, Adala Moto se jugó el triple con acierto. Pero el Palencia, lapa, se pegó al partido con tiros libres y bajó la diferencia a cinco puntos (84-79).

Era el momento de los valientes, a falta de dos minutos, y Quintela, el recién llegado, se la jugó contra tabla para, después de una buena defensa, animar a Coggins a lanzar un triple cuando el Palacio pedía calma y posesión larga. Bingo y otra vez a diez (89-79). El partido, por fin, era del Robusta Clavijo, aunque los últimos 60 segundos se hicieron eternos (91-82). Pero así, con incertidumbre, se degusta mejor una victoria.

Clavijo - Chocolates Trapa Palencia 91-82

Carramimbre CBC Valladolid - CB Prat 59-65

Leyma Coruña - Melilla Baloncesto 67-78

Río Ourense Termal - Actel Força Lleida 75-84

U. Financiera Oviedo-Cáceres Hoy, 18.30

Levitec Huesca - Barcelona Lassa Hoy, 19.00

Cafés Candelas Breogan - ICL Manresa Hoy, 20.00

Sáenz Horeca Araberri - Iberostar Palma Mañana, 12.00

Sammic Hostelería - Tau Castelló Mañana, 18.00

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