FIEBRE EN LAS GAUNAS

Adiós al 'Profe' Bonini

Luis Bonini (centro, con silbato), en un entrenamiento del CD Logroñés, en 1997, con Alzamendi (con visera), Rubén Sosa, etc</p><p>e.d.r./
Luis Bonini (centro, con silbato), en un entrenamiento del CD Logroñés, en 1997, con Alzamendi (con visera), Rubén Sosa, etc</p><p>e.d.r.
Fiebre en Las Gaunas

El expreparador físico de Bielsa también lo fue del Logroñés

MARÍA CASADO

Los locos, en el buen sentido de la palabra, esos que rompen con lo preestablecido, están en desuso. Por eso, cada vez que Marcelo Bielsa 'prepara' una de las suyas es noticia. Este miércoles se conocía que su actual club, el Lille francés, le suspendía temporalmente del cargo de entrenador, sin más explicación. Todo parecía apuntar a los malos resultados del equipo. Al día siguiente fallecía en Chile de cáncer Luis María Bonini, preparador físico de Bielsa durante dos décadas. Y entonces comenzaba a crecer la leyenda del Loco: un periodista de ESPN dijo que tras la suspensión de Bielsa estaba la negativa a autorizarle un viaje de despedida a su viejo ayudante. Incluso se ha llegado a publicar lo que el Loco espetó a los dirigentes del Lille: «Yo me voy a Chile, hagan ustedes lo que quieran». ¿Qué hay de cierto en todo ello? Quizás algún día se sepa o quizás no y quedará en muchos como ejemplo de amistad.

Pero, ¿quién era Luis Bonini? Era argentino y se unió a Bielsa a principios de los noventa, primero en México, luego en el Espanyol (1998), en las selecciones argentinas y chilenas y en el Athletic Club de Bilbao, donde sus caminos se separaron en 2013. Pero entre tanto periplo también tuvo la oportunidad de conocer Logroño. En enero de 1997 llegó al Club Deportivo Logroñés de la mano de Carlos Aimar. Venían a tratar de obrar el milagro de mantenerse en Primera, en el aquel equipo en el que militaban Rubén Sosa o Marcos Marcelo Tejera, con Alzamendi de segundo entrenador. No se consumó. Pero el Profe, como se le conocía a Bonini, se llevó gratos recuerdos de la capital riojana, como reconocía muchos años después (2015) en una entrevista en Marca: «Logroño era una de las ciudades de mayor calidad de España».

De él se destacan sus dotes de conexión entre plantilla y técnico, su capacidad didáctica... Esta cronista no podrá decir que lo conocía tanto como para suscribirlo, pero sí puede dar fe de su amabilidad y de su atención, insólita en un profesional de élite. Por una locura de adolescente, lo elegí en el instituto como objeto de un trabajo para la asignatura de Educación Física. Así, en la primavera del 97, tras ver un entrenamiento del Club Deportivo Logroñés, Luis Bonini atendió la petición de una estudiante de catorce años a la que informó, sin mirar el reloj y con todo lujo de detalles, de las claves para la preparación física de un equipo de Primera. Amable, distendido y muy pedagógico. Un 'Profe' en toda regla.

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