La Rioja

Cristiano no regatea a Hacienda

  • La Fiscalía le acusa de crear una red societaria en el extranjero para defraudar 14,7 millones

La Fiscalía apuró al máximo el plazo de prescripción y, lo que era un secreto a voces, se consumó finalmente ayer. Tras Leo Messi, Mascherano, Xabi Alonso, Falcao o Coentrao, la Sección de Delitos Económicos de Madrid denunció a Cristiano Ronaldo por cuatro delitos contra la Hacienda Pública cometidos entre 2011 y 2014 y que supusieron un fraude de 14,7 millones de euros.

La Fiscalía Provincial acusa a Ronaldo de aprovecharse de una estructura societaria creada en 2010 para ocultar al fisco las rentas generadas en España por los derechos de imagen, algo que supone un incumplimiento «voluntario» y «consciente» de sus obligaciones fiscales. La Sección de Delitos Económicos detalla en su denuncia las cuotas defraudadas: 1,39 millones en 2011, 1,66 en 2012, 3,2 en 2013, y 8,5 en 2014.

La denuncia recuerda que en 2008 el futbolista confirió a su agente un poder para firmar un contrato de trabajo con el Real Madrid entre las temporadas 2009-2010 y 2014-2015. A raíz de ese contrato de trabajo, trasladó un mes más tarde su residencia a España, con lo que adquiría la condición de residente fiscal a partir del 1 de enero de 2010.

A su vez, relata la fiscal del caso, Ronaldo optó «expresamente», en fecha 11 de noviembre de 2011, por el régimen fiscal español aplicable a los trabajadores desplazados al territorio nacional. En otras palabras, tendría que haber gravado en el ejercicio de 2011 sus rentas obtenidas en suelo español al tipo del 24% y al tipo del 24,75% en los tres ejercicios posteriores (2012-2014).

La Fiscalía apunta a que, sin embargo, tras confirmarle el Real Madrid el 12 de diciembre de 2008 las condiciones del contrato, «y con la intención de obtener un beneficio fiscal ilícito cuando llegara a España», simuló ceder sus derechos de imagen a la sociedad Tollin Associates LTD, domiciliada en las Islas Vírgenes Británicas y de la que era socio único. Dicha sociedad cedió la explotación de sus derechos de imagen a otra sociedad ubicada en Irlanda, que, «efectivamente», se dedicó a la gestión y explotación de los derechos sin que la sociedad ubicada en las Islas Vírgenes desarrollara actividad alguna, «haciendo que la previa cesión a ésta fuera completamente innecesaria y solamente tenía como finalidad la interposición de una pantalla para ocultar a Hacienda la totalidad de los ingresos obtenidos».

También alude la Fiscalía a que Ronaldo presentó en su declaración del IRPF de 2014 donde consignaba una rentas de fuente española entre 2011 y 2014 de 11,5 millones, «cuando las rentas verdaderamente obtenidas de fuente española» fueron en esos tres ejercicios de casi 43 millones.

La Fiscalía señala que Ronaldo no incluyó «voluntariamente» unos ingresos de 28,4 millones por derechos de imagen a otra sociedad a la que ya había cedido estos derechos entre 2015 y 2020, llamada Adifore Finance LTD, que solo operaba en España.

Pago de hasta 28 millones

El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) advirtió que Ronaldo podría entrar en prisión por cuatro delitos fiscales, tres de ellos agravados. Los técnicos resaltan que, finalmente, la Fiscalía ha presentado la denuncia antes del 30 de junio, evitando así que prescriba penalmente el delito presuntamente cometido en 2011, que se penaliza con un mínimo de un año de prisión, y otros tres delitos agravados en 2012, 2013 y 2014 al superar el fraude los 600.000 euros. Estos tres delitos agravados se castigan con penas de prisión de dos a seis años por cada uno, lo que implicaría la petición de la Abogacía del Estado de una pena mínima total de siete años.

Si bien Gestha matiza que el juez de Pozuelo podría aplicar la atenuante muy cualificada de regularización extemporánea introducida en el Código Penal en 2013 y reducir la pena a la mitad o a la cuarta parte de cada delito fiscal si el jugador reconoce los hechos y paga las cuotas defraudadas, los intereses y las multas en el plazo máximo de dos meses.

Así, se plantean dos escenarios distintos. Si como en el caso Messi el juez redujera las penas mínimas más o menos a la mitad, la pena de prisión total quedaría en tres años y medio, por lo que podría entrar en prisión. El segundo escenario más favorable sería en el que el juez podría reducir las penas mínimas a la cuarta parte, de modo que la pena de prisión total quedaría en 21 meses. Con respecto a la multas, la cuantía mínima alcanzaría los 28 millones.

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