La Rioja

La violencia no cala en el deporte riojano

Ana Ponce de León explica el estudio y las conclusiones sobre la violencia en el deporte riojano. :: j.h.
Ana Ponce de León explica el estudio y las conclusiones sobre la violencia en el deporte riojano. :: j.h.
  • Sólo en uno de cada diez partidos se registra una conducta violenta, sobre todo verbal o gestual

Logroño. Partido de fútbol masculino, sobre el césped, entre jugadores y de categoría Sénior. Son el escenario y los protagonistas ideales para que se produzca un episodio de conducta violenta en el deporte riojano. Así se puede resumir el estudio presentado ayer por la Universidad de La Rioja, que ha analizado la violencia en el deporte riojano durante las últimas cinco temporadas, desde el verano del 2011.

Tanto para José Ignacio Ceniceros, presidente del Gobierno de La Rioja, como para Ana Ponce de León, catedrática de la Universidad de La Rioja, y directora del proyecto 'Estudio de la violencia en el deporte riojano', éste «goza de muy buena salud», aunque existan brotes de violencia. En realidad, únicamente en el 9,18% de los 69.960 partidos analizados a través de sus actas registran comportamientos violentos. En números, uno de cada diez compromisos.

El equipo de Ponce de León ha estudiado esos casi 70.000 compromisos a través de sus actas. Ha analizado un total de 39 disciplinas deportivas durante cinco temporadas y también ha dejado claro que todas las conductas violentas se centran en cinco de ellas: fútbol, fútbol sala, balonmano, rugby y baloncesto. Y que dentro de éstas cinco, el fútbol asume el 90,1% de ellas, seguido por el fútbol sala, con el 9,3%. En el caso de balonmano, rugby y baloncesto, son prácticamente testimonial.

También es verdad que el fútbol es el deporte que más jugadores mueve y que más partidos oferta. De hecho, casi en uno de cada dos partidos hay algún episodio violento, casi siempre sobre el terreno de juego y con los jugadores como grandes protagonistas. Y cuanta más edad tienen, más aumentan esos comportamientos, porque el 51,8% de esas actuaciones se dan en encuentros de categoría Sénior, es decir, cuando han acabado la etapa juvenil, donde se incluyen un 25,7% de esos actos.

Ahora bien, esos comportamientos violentos se reducen prácticamente al verbo y al gesto. De hecho, los gestos que conllevan agresividad, provocación o trato vejatorio suponen el 81% de los episodios; y las protestas, el 0,6%. Aquí, en la protestas son las mujeres las que mandan, pero la realidad es que el 98,6% de los registros corresponden a hombres. Muchos datos, aunque falta uno muy llamativo, pero que no queda registrado en las actas de los partidos: el de la violencia fuera del campo y en el que el espectador es el gran protagonista. Y va en aumento, tanto en categorías inferiores como en mayores. Por otro lado, hay deportes que no registran sus actividades.

La gran pregunta es cómo se puede erradicar la violencia de la actividad deportiva. En opinión de Ponce de León, la figura de los padres es fundamental. «Son los agentes más influyentes en los niños», indica antes de advertir de que no se puede llevar «el deporte de los mayores a los niños». «En el momento en el que el deporte deje de ser una escuela de la vida ya no será deporte, porque el deporte es más formativo que la escuela... y lo dice una persona que se dedica a la docencia», concluyó Ponce de León.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate