La Rioja

El local Isma trata de cortar un balón en la segunda mitad.
El local Isma trata de cortar un balón en la segunda mitad. / JUAN MARÍN

JUVENIL DIVISIÓN DE HONOR

El Txantrea se aprovecha de los errores del Varea

  • Los riojanos comenzaron marcando pero regalaron un penalti y en la segunda parte no supieron materializar sus ocasiones

varea. El Varea podía haber firmado ayer un importante paso de cara a la permanencia. Los tres puntos hubiesen ampliado a doce el colchón respecto al cuarto por la cola. Y pareció que iba a conseguirlo ante un rival directo que pelea por los mismos objetivos.

Sin embargo, los de Rubén Pérez, a pesar de adelantarse, dieron demasiadas facilidades, basaron su juego en el balonazo y la tosquedad, algo que no les conviene, y no supieron aprovechar las oportunidades de la segunda mitad para, por lo menos, lograr un empate. El Txantrea, por contra, se mostró efectivo y se volvió a Pamplona con la tranquilidad del deber cumplido.

Los primeros minutos fueron de tanteo, con oportunidades aunque sin complicar demasiado la vida a los porteros. Un error defensivo dejó un balón franco a Javier, que disparó flojo ante el meta local, César, en el minuto 15. La mejor ocasión de los riojanos vino de una internada de Duce, cuyo centro-chut se marchó fuera.

Pero el gol llegó con un balón en largo que bajó Brítez de cabeza para que Alfonso enviase el balón a las mallas (m. 29). La ventaja podía haber llegado hasta el descanso de no ser por un error de César quien, en un exceso de celo, se fue a por un balón que no le correspondía y provocó un penalti. Raúl no perdonó y el partido llegó al descanso igualado. La segunda mitad comenzó de la peor manera para los locales, ya que Javier se aprovechó de un desconcierto defensivo para anotar. A partir de ahí, el Varea se lanzó a por el empate y disfrutó de varias ocasiones, dos de ellas cortadas por fuera de juego. Parada, en el 83 y en el 86, pudo anotar e Isma disparó en el 88 y el balón lo sacó un defensa sobre la línea. Quizá mereció el empate el Varea, pero los errores en una categoría tan competida se pagan caro.