Deporte en La Rioja se escribe en femenino

Jugadoras y técnicos del EDF posan con José Ignacio Ceniceros en los exteriores del Palacete de Vara de Rey. :: l.r./
Jugadoras y técnicos del EDF posan con José Ignacio Ceniceros en los exteriores del Palacete de Vara de Rey. :: l.r.

Los triunfos femeninos contrastan con el momento que vive el deporte masculino, con la única salvedad del Ciudad de Logroño El ascenso del EDF a Primera se suma a los éxitos del baloncesto, fútbol sala, balonmano y voleibol

M.G.

logroño. Domingo, 3 de junio del 2018. El EDF (Escuelas de Fútbol) Logroño protagoniza un hecho histórico para el fútbol femenino riojana al ascender a Primera División, a la Liga Iberdrola. El deporte riojano femenino cerraba su círculo más personal y refrendaba que las mujeres mandan en La Rioja en los deportes colectivos. A ese éxito se suman la presencia de Voleibol Logroño y Voleibol Haro en Superliga; del Sporting La Rioja en División de Honor Plata de balonmano; al Campus Promete, que ha disputado hasta hace unas semanas las principales competiciones baloncestísticas españolas; y al FSF Rioja, que aunque perdió la máxima categoría en el verano del 2017, ha sido uno de los conjuntos riojanos que más campañas ha estado en la élite. Y junto a él jugó tres temporadas el Cuatro Arcos Logroño (Kupsa Teccan, por aquel entonces).

¿Cuál es la clave del éxito del deporte femenino? Es la pregunta que muchos se hacen. Con muy pocas licencias en cada disciplina (el baloncesto es el más popular), todos los equipos han sabido crecer. Por otro lado, las diferencias económicas entre el deporte masculino y el femenino son notables, lo que permite que un presupuesto bien manejado, aunque más bajo, pueda dar frutos. Así, el Voleibol Logroño, bajo sus diferentes nombres comerciales, suma cinco Superligas consecutivas, amén de cuatro títulos más de Copa y otros cuatro de Supercopa. El Haro suma dos triunfos en la Copa, uno en Supercopa y otro más en Superliga. Con menos dinero que, por ejemplo, el Clavijo, que hasta hace unas semanas jugaba en Leb Oro, la segunda categoría del baloncesto español.

Con informaciones de
Iñaki García, Diego Marín y Martín Schmitt.

El EDF ha logrado el ascenso a la Liga Iberdrola con un presupuesto aproximado de 65.000 euros, cifra muy inferior a la de algunos equipos de Tercera División, caso del Calahorra o la SD Logroñés, por citar a dos de las entidades que más dinero manejan. El fútbol femenino riojano no llega a las 200 licencias. El EDF cuenta con dos equipos femeninos en su estructura, pero la Liga Territorial sólo suma seis competidores. Y el Pradejón juega en Segunda.

El voleibol es el deporte femino que más títulos ha dado a La Rioja, incluidas seis Superligas

Un ascenso que supone que Logroño vuelva a tener fútbol de Primera 21 años después de que el Logroñés descendiera a Segunda, y 18 de que bajase a Tercera. Desde aquel año 2000, el fútbol de la capital atraviesa por su época más oscura, a pesar de haber llegado a Segunda B y haber invertido millones de euros (la UDL) en salir de ese pozo.

El Sporting aspira a emular al Balonmano Logroño, que sí ha sabido encontrar su espacio en el vacío que dejó el fútbol profesional, pero por debajo de él no hay estructura de balonmano femenino, salvo la que muere en categoría Juvenil. Aun así, el Sporting sigue soñando con el ascenso a la máxima categoría después de varios intentos fallidos.

El baloncesto es otro escenario en el que las mujeres han superado a los hombres. Con el Clavijo como referente y uno de los clubes más longevos, el Campus Promete apareció en el año 2013 para dos años después ascender a Liga Femenina, la máxima categoría femenina, y colocar a otros dos equipos en LF2 y Primera. Tanto Clavijo como Promete han descendido esta campaña.

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