Quintana supera su peor momento

Barguil, ganador ayer en Foix, por delante de Quintana. :: afp/
Barguil, ganador ayer en Foix, por delante de Quintana. :: afp

El colombiano reacciona y vuelve a la pelea mientras su equipo, el Movistar, ultima el fichaje de Mikel Landa

JESÚS GÓMEZ PEÑA

foix. Cuando en 2006 Rigoberto Urán se subió a un avión con 19 años para cruzar el Atlántico y ser ciclista profesional en Italia, Nairo Quintana ni soñaba con algo así. Tenía 16 años. La bicicleta era solo para ir a la escuela. Urán abrió el camino por el que luego voló Quintana hasta Europa. Ya en el viejo continente, sus trayectorias han sido dispares. Urán, que ha sido dos veces segundo en el Giro, parecía haberse apagado antes. Hay un momento revelador: la etapa del Gavia del Giro de 2014. Urán, congelado, se detuvo en el descenso cuando los jueces neutralizaron la etapa. Luego, en plena confusión, esa orden fue anulada. Y mientras Urán se abrigaba, Quintana se tiraba cuesta abajo para ganar aquella edición de la 'corsa rosa'. Se convirtió en el ídolo de su país. Con razón. En sus tres participaciones en el Tour ha subido al podio, y ha ganado el Giro y la Vuelta.

Todo eso parecía haber cambiado en esta edición de la ronda francesa. Urán ha vencido en una etapa y es cuarto en la general, a 35 segundos de Aru. Quintana vivía, sufría, su peor momento. Hasta ayer, cuando se empeñó en resucitar y llegó a Foix tras Barguil y por delante de Contador y Landa. «La clase no se pierde de la noche a la mañana», soltó en la meta. Es octavo en la general, pero sólo a 2 minutos y 7 segundos de Aru. «Lo daré todo», avisa.

Por ahora, no es el Tour del Movistar. El equipo español perdió a Alejandro Valverde en la contrarreloj inicial. Valverde ha sido el sostén del Movistar en su mejor primavera como profesional. A Quintana le encargaron otra misión. Doble. El Giro y el Tour. Desde Pantani en 1998, nadie ha encadenado esas victorias. El último que se atrevió con semejante reto fue Contador en 2015: se llevó el Giro y no pudo con el Tour.

Quintana ha caído ante Dumoulin en Italia y es octavo en este Tour. Lo asume. Falló su plan. «Es la primera vez que intento el doblete y está claro que no ha salido bien. Otro año lo haremos mejor, preparando básicamente el Tour, y vendremos en mejores condiciones», concluye.

Tras fallar en la etapa del jueves, en Colombia se desataron las críticas por la gestión del Movistar. Hasta Luis Quintana, padre de corredor, habló en 'Noticias Caracol' para expresar su malestar: «Nos están quemando a Nairo. No debió correr el Giro si iba a estar en el Tour». No se cortó: «Es una cuestión de falta de organización del Movistar». El propio Movistar admitió que se abre «un tiempo de reflexión» para «corregir errores».

El ataque de ayer devuelve las esperanzas a Quintana y al Movistar, que sin el colombiano sólo tenía como opción en este Tour luchar con Jonathan Castroviejo por la victoria en la contrarreloj de Marsella. La caída de Valverde, que ya ha cumplido 37 años, y que no volvéra a competir hasta 2018, deja al equipo sin líder para la Vuelta. En la escuadra de Eusebio Unzúe crecen perlas como el catalán Marc Soler, pero necesita otro peso pesado en la plantilla. Por eso ultima el fichaje de Mikel Landa. El acuerdo está prácticamente cerrado. Landa busca una escuadra que le asegure los galones de líder. En 2018 su meta será la conquista del Giro, su carrera preferida.

Eso cuadra con la estructura del Movistar. Quintana se centrará en el Tour. Valverde, que vale para todo, actuará como un electrón libre. En el fichaje de Landa por el Movistar se han cruzado varias ofertas de otros equipos, en especial del Astana. Pero Landa prima el aspecto deportivo sobre el económico. Quiere hacer historia en su deporte. El Movistar le ofrece la libertad que no tiene en el Sky y una plantilla de primer nivel a su servicio.

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