El primer oro llegó en el velódromo

José Manuel Moreno celebra la obtención de la primera medalla de oro para España. :: efe
José Manuel Moreno celebra la obtención de la primera medalla de oro para España. :: efe

José Manuel Moreno besó el oro en la prueba del kilómetro contrarreloj

IÑIGO ZABALA/M.G. LOGROÑO.

España se levantó el 27 de julio con el primer oro en el medallero. Fue José Manuel Moreno quien pulverizó el crono consiguiendo el mejor tiempo en la prueba del kilómetro contrarreloj. No fue ninguna sorpresa, puesto que Moreno partía como favorito tras coronarse campeón en el Mundial de Stuttgart el verano anterior. Su victoria fue fruto de una gran y memorable remontada.

En los primeros 250 metros, Moreno marcó el sexto mejor tiempo (19.007) ante la incredulidad de los allí presentes y de los millones de personas que siguieron la carrera por televisión. Pero con el paso de los metros, la figura del campeón se agrandó y al paso de los 500 metros, el gaditano ya marcó el mejor tiempo. Una posición que no dejó hasta el final obteniendo un tiempo de 1:03.342. Una marca que permanecerá en su retina para siempre.

La victoria del chiclanero es un oasis en medio del desierto del ciclismo español, puesto que desde las victorias de Guillermo Timoner, el medallero en esta disciplina estaba vacío. Una medalla fruto de una generación espontánea que ha dado a España el primer oro de los Juegos.

Moreno partía como favorito en la prueba y cumplió tras una gran remontada

Los inicios del gaditano no fueron fáciles. Sus primeras pedaladas fueron a los doce años en las categoría infantil con el equipo Vipren. Ya por entonces Moreno destacaba, pero ante la imposibilidad de hacerse un nombre en el ciclismo en su Chiclana natal, decidió emigrar a la cuna del ciclismo, al País Vasco.

Pese a sus múltiples caídas, que le provocaron importantes lesiones el primer año, Moreno consiguió alcanzar su sueño de ser profesional. Cuatro años antes de Barcelona' 92, Moreno se proclamó Campeón de España de velocidad y subcampeón de la Copa de Europa en el kilómetro. Además de su tremendo sacrificio y de su clase, no hay que obviar el buen ojo que tuvo José Alba. El preparador gaditano informó del buen hacer de su paisano al seleccionador nacional de pista Gabriel Saura. Éste no ignoró la recomendación y ojeó al por entonces prometedor ciclista en una prueba nacional. Diez años después de aquello, Manuel Moreno besó la gloria desde el primer escalón del podio.

Quiere volver a ser profesional

El oro en Barcelona' 92 fue el clímax, el mejor momento en su carrera deportiva. Un año después de las Olimpiadas, Moreno siguió acumulando triunfos nacionales, convirtiéndose en el 1993 y 1995 en campeón de España de Kilómetro contrarreloj. En su última participación olímpica, en Atlanta 1996, sólo se clasificó para la prueba de velocidad, donde no pudo pasar de la repesca. Tras quedarse a las puertas de ir al cuarto (Sidney 2000) por desavenencias con el seleccionador de entonces, decidió colgar la bicicleta. Tenía 30 años y mucha vida por delante. Se dedicó a vivir hasta el punto que llegó a pesar 108 kilos. Su hijo le reenganchó a la bicicleta, regresó a los entrenamientos y marcó tiempos similares a los actuales ciclistas de la selección.

Estos parámetros le han devuelto una ilusión que le ha hecho marcarse un prometedor objetivo: Competir con su hijo en Tokio 2020. Tendrá 51 años por entonces.

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