GIRO FEMENINO

«La emoción y el cansancio no me dejaron casi dormir»

Sheyla Gutiérrez (centro), feliz en el podio después de vencer en la séptima etapa del Giro de Italia. :: cylance
Sheyla Gutiérrez (centro), feliz en el podio después de vencer en la séptima etapa del Giro de Italia. :: cylance

La corredora riojana se mostraba exultante ayer tras su gran victoria en la séptima etapa del Giro femenino Sheyla Gutiérrez Ciclista riojana del Cylance

CARLOS FERRER LOGROÑO.

Sheyla Gutiérrez es un auténtico torbellino sobre la bicicleta, pero también tiene sus momentos de serenidad. Ayer fue una jornada más tranquila después de la exhibición que dio el jueves, en la séptima etapa del Giro femenino, que ganó en un extraordinario esprint lanzado por su compañera de equipo Rosella Ratto. La ciclista riojana apenas pudo dormir después de sumar esa nueva gesta a su palmarés. Ayer por la tarde, en el rato libre que tienen las corredoras tras finalizar la etapa y trasladarse al hotel, contó de forma somera su experiencia tras una victoria que le pone en la órbita de las mejores ciclistas a nivel internacional.

«La victoria supuso gran alegría. El Giro es la prueba más importante, la vuelta por etapas por excelencia. No lo esperaba, porque una victoria aquí y ante las mejores corredoras del mundo, es muy difícil. Fue una jornada de mucho trabajo para el equipo y tuve la oportunidad de poder ganar. Fue increíble», indicaba la riojana cuando hablaba de su triunfo, veinticuatro horas después, más tranquila y sosegada.

Sheyla es consciente de lo conseguido, algo que ha llegado a todo el mundo: «Todo el mundo dice que una victoria en el Giro vale doble. Era algo impensable hace muy poco y es lo máximo a que puede aspirar una corredora en estos momentos. Y yo he podido conseguirlo».

Begoña Ruiz Huidobro, presidenta de la Federación Riojana de Ciclismo, tía, asesora y confidente de Sheyla, decía el mismo jueves que a la actual campeona de España «no le llegan los pies al suelo. Está en una nube, porque es el triunfo más importante que ha conseguido hasta el momento en su carrera y lo ha vivido de forma especial. Estamos todos muy contentos por ella».

La propia corredora riojana indicaba que fue una jornada muy dura, porque después de la competición pura y dura, vino la entrega de premios, las solicitudes de entrevistas en la misma línea de llegada... Todo lo que se monta alrededor de la triunfadora de la jornada. «Desde el momento en que acabamos la etapa, hasta la hora de irme a descansar, tuve que ir a la entrega de premios, pasar el control antidoping , ir hasta el hotel, hacer estiramientos, recibir el masaje diario, cenar y pasar a la habitación. Esta mañana (por ayer) hemos hecho gimnasio. Por ello, sólo he podido hablar con la familia y amigos. Sé que se han alegrado muchos aficionados y ciclistas y les estoy agradecida».

De hecho, no pudo pegar ojo. Una victoria como la del Giro es para quedarse en vela toda la noche. Los recuerdos se agolpan y las emociones no dejan que el cuerpo pueda descansar como una querría: «Fue muy difícil. Fue un día de mucha emoción y mucho cansancio; se agolpa todo de una vez. Apenas pude dormir. Fue muy fuerte y muy bonito».

Se ha contado como fue la etapa, la escapada, el 'demarrage' final y su victoria. Sheyla Gutiérrez agradecía también el apoyo de su compañera Ratto en la etapa: «Rosella me ayudó durante la etapa en la escapada. Tiró bastante para que llegásemos con tiempo y me ayudó después mucho en el tramo final para poder conseguir la victoria».

Sheyla acudió al Giro de Italia recién proclamada campeona de España en ruta y ha dejado el pabellón bien alto. «No he venido para pelear por la general, sino para echar una mano a las compañeras y para buscar mis oportunidades. Lo he sabido aprovechar y me he llevado un victoria que me deja muy contenta».

Ayer tuvo una jornada más calmada. En la etapa reina, que ganó Lucinda Brand (Sunweb) y en la que tuvo una destacada actuación la otra española en la prueba, Ane Santesteban (Alé-Cipollini), Sheyla no corrió peligro: «Hemos ido tranquilas. Era una etapa muy dura con un puerto de más de veinte kilómetros. Hemos cogido una buena grupeta y hemos hecho una etapa tranquila, sin sobresaltos».

En cualquier caso, la riojana no se rinde y aún piensa en seguir dando que hablar: «Quedan dos días por delante, la gente está muy cansada porque hemos tenido días de calor, y las etapas están siendo duras y rápidas. Quedan dos oportunidades para seguir intentándolo». Sheyla tiene cuerda para volver a intentar otra nueva victoria. Lo conseguido ya es grande para ella y para su equipo, el Cylance. Anna Van der Breggen se mantiene como líder de la clasificación.

Fotos

Vídeos