CICLISMO

Coloma hace escala en Italia

Carlos Coloma afronta una bajada en su primer entrenamiento en Val di Sole. :: pmra
Carlos Coloma afronta una bajada en su primer entrenamiento en Val di Sole. :: pmra

El riojano encara la última prueba de la Copa del Mundo como un test más ante su gran cita del 9 de septiembre en Cairns

M. GLERA

logroño. «Lo que quiero es afinar la puntería ante la cita del 9 de septiembre», dice Carlos Coloma en las horas previas a la cita de Val di Sole, última prueba de la Copa del Mundo. La carrera será mañana (14.30 horas), pero la mente del riojano está mucho más centrada en el Mundial del Cairns que en la competición italiana. Una vez más, el ciclista de Albelda de Iregua se juega la temporada a una carta, como ya hiciera el pasado año, cuando centró todo el ejercicio en la cita de Río de Janeiro. Y ganó su apuesta.

Coloma cierra en Daolasa, muy cerca de la exclusiva estación de Madonna de Campiglio, sede de las concentraciones invernales de Ferrari, una campaña muy diferente a las anteriores, las muchas que acumula desde que debutó en la Copa del Mundo. Aun así, el riojano aspira a acabar el año copero entre los diez primeros, algo complicado por el nivel existente. No ha sido un año al uso para Coloma, que ha recogido en pocos meses el trabajo callado de muchas temporadas.

Comenzó el albeldense con una decimotercera plaza en República Checa, mientras que días después concluyó decimoséptimo en Alemania. Su pico más espléndido lo vivió en Andorra al alcanzar la octava plaza. La vuelta a la competición se saldó con una decimoséptima posición en Suiza que permitió a Coloma colocarse entre los diez primeros de la Copa, aunque nadie, ni él mismo, esperaba bajar hasta el cuadragesimoprimer lugar en Canadá, última carrera hasta la fecha. Fue sin lugar a dudas, su peor día del año, aunque ya queda para la historia.

A sus citas internacionales, Carlos Coloma ha sumado la medalla de bronce en el Campeonato de España, donde aspiraba a reeditar el oro del pasado año, y varios triunfo, general incluida, en el Superprestigio. Todo ello en el ejercicio del cambio, pues tras su metal olímpico el riojano dejó atrás su etapa en el MMR y firmó por el Primaflor Mondraker. Una estructura en la que cuenta con más medios, en la que ha podido disfrutar de las bicicletas de doble suspensión, pero que también le ha llevado a muchos más actos promocionales, propios de su estatus, que han marcado también sus entrenamientos.

La cita del Val di Sole es intrascendente para el riojano, salvo por el hecho de acabar entre los diez primeros e intentar finalizar la Copa dentro de esas codiciadas diez plazas. Coloma es ahora decimosexto en el ranking de la UCI, con 945 puntos, mientras que Julien Absalon define la zona noble, con 1.105. El francés es décimo. Muchos puntos de diferencia y bastantes corredores entre ambos.

«Tengo ganas de terminar bien la Copa del Mundo y, si es posible, hacerlo entre los diez mejores, aunque sé que no es sencillo y además estoy pensando en llegar en las mejores condiciones a la cita del 9 de septiembre», admite el riojano, que tras la carrera de mañana se centrará en ese Mundial y no regresará a España. De hecho, después de volver de Canadá, Coloma se ha encerrado en altura en busca de una puesta a punto adecuada. Navacerrada vuelve a ser su punto de inflexión. «Hace un año exactamente que no estaba tan fino», admitía horas antes de volar a Italia desde Madrid.

Val di Sole será, no obstante, un buen escaparate para saber cómo están los rivales de Coloma. Nino Schurter ya tiene el título en el bolsillo después de haber ganado las cinco citas previas. Sin embargo, el suizo no es de los que se reservan y en su ánimo estará ganar en Italia y lograr el pleno en una temporada única que llega después de su oro olímpico en Río. Además, el corredor de Scott es, a día de hoy, el gran favorito para vestirse con el maillot arcoíris en Australia. No ha habido ningún ciclista que pueda superarle en el circuito de cross country.

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