La Rioja

CICLISMO

Sheyla Gutiérrez roza el arcoíris

Sheyla Gutiérrez, en el medio, entre Wild, plata, y Dideriksen, oro del Mundial en ruta. :: afp
Sheyla Gutiérrez, en el medio, entre Wild, plata, y Dideriksen, oro del Mundial en ruta. :: afp
  • La riojana concluyó octava el Mundial de Doha después de una exhibición final en la que logró meterse en el esprint por el título

Sheyla Gutiérrez acarició el arcoíris con la punta de los dedos. Lo tuvo a apenas cuatro metros, a un golpe de riñón, a un gramo más de fuerza. Pero nada pudo hacer. El sueño le pasó por delante de las narices a ritmo de locomotora. La riojana ya había hecho todo lo posible. Se había vaciado en los últimos cinco kilómetros, en una lucha sin cuartel contra todo el pelotón. En ese momento, el Mundial ya era una pelea de ejércitos. Holanda, la tropa más numerosa, mandaba en la carrera. Alemania, Bélgica, Italia, Gran Bretaña... Y una francotiradora suelta, la más lista, la más sufrida. Sheyla Gutiérrez, la ciclista de Varea, buscaba ruedas, sudaba sangre y se mantenía con las mejores sin ayudas, después de que Alicia González, exhausta, no pudiese seguir el ritmo de la cabeza a falta de seis kilómetros.

Sin otra ayuda que su capacidad de sufrimiento, la ciclista del Cylance mantenía el ritmo de las mejores, mientras las holandesas se desgastaban con el objetivo de dejar a Kirsten Wild, la favorita, en volandas para culminar los últimos metros. En esos postreros mil metros, Gutiérrez llegó entre las quince primeras. Era el momento de darlo todo, pero Sheyla Gutiérrez no tenía más. Después de una larga temporada y tras una carrera de 134 kilómetros marcada por el agobiante calor, la riojana hizo de tripas corazón para meterse por el interior, a la desesperada, y logró llegar a la línea de meta en octava posición.

Un puesto brillante y más meritorio si cabe después de vivir una carrera al límite, siempre por delante, pero sin malgastar esfuerzos. Porque también tuvo mala suerte el conjunto español. La tercera ciclista de la selección, Alba Teruel, sufrió una caída y se tuvo que retirar, con lo que Sheyla se quedó sin una importante ayuda.

En la meta, un puñado de metros por delante de Sheyla Gutiérrez, contra pronóstico, la danesa Amalie Dideriksen se imponía en el esprint. Fue la gran sorpresa de la carrera, en la que Kirsten Wild era la clara favorita. La holandesa, después de todo el esfuerzo de su equipo, acabó segunda, mientras que la finlandesa Lotta Lepisto completó el podio en el circuito de La Perla.

Satisfecha y agradecida

Tras la carrera, la ciclista riojana aseguraba a la Federación Española de Ciclismo sentirse «muy contenta y satisfecha». «Ha sido una carrera peligrosa, con mucha tensión desde el principio y tanto mis compañeras como yo siempre hemos estado en los cortes, aunque ninguno ha prosperado. Hemos estado muy atentas», incidía. Al final, Sheyla Gutiérrez reconocía que el esprint había sido «muy rápido» porque «había selecciones muy potentes». Gutiérrez, que ya fue sexta y séptima en los Mundiales júnior hace unos años, reconocía que se habían cumplido sus expectativas. «Es muchísimo para mí. Era mi objetivo, pero era apuntar muy alto. El balance es muy positivo y tengo que agradecérselo a mis compañeras, que me han ayudado mucho», incidía.