Prueba de fe para el Ciudad de Logroño

Del Arco, Kukic, Sánchez-Migallón y Montoro aplauden a los aficionados riojanos. :: f.a./
Del Arco, Kukic, Sánchez-Migallón y Montoro aplauden a los aficionados riojanos. :: f.a.

Los franjivino, muy mermados físicamente, se miden al Ademar por una plaza en la final de la CopaEn el ánimo de los riojanos está sobreponerse a las adversidades y dar una alegría a su afición

ELOY MADORRÁNMadrid

Objetivo cumplido. El Logroño demostró ayer su raza y se coló en las semifinales de la Copa del Rey. Anaitasuna queda atrás, es sólo un recuerdo, y ahora sólo se piensa en el Ademar de León. El duelo entre los riojanos y los leoneses se ha convertido en un clásico de la competición en los últimos años.

Segundos de la Liga y con una plantilla más amplia, los de Rafa Guijosa parten como favoritos esta tarde (17.00 horas, Movistar+). En León confeccionaron una plantilla para poder disputar la Liga de Campeones y la competición doméstica y eso se nota. Ayer tuvieron unos cuartos de final sin mucha exigencia ante un Guadalajara al que se le acaba la gasolina en el último cuarto de hora de partido y que depende en exceso de las paradas de Jota Hombrados.

«Es un equipo con una plantilla muy amplia y que cuenta con jugadores muy importantes. Tiene especialistas defensivos, especialistas en ataque... Y eso les permite rotaciones y jugar con tranquilidad», argumenta Jota González

Ayer

Por su parte, el Ciudad de Logroño sigue con pie firme en unos meses de dulce. Solo los tropiezos contra Bidasoa (empate) y Barcelona (derrota), ensucian una hoja de expediente sobresaliente.

En el equipo que entrena Jota González hay dos planos. Es necesario analizarlo en cuerpo y alma. Momento Zen. El equipo es plenamente del momento presente y eso te ayuda a afrontar todo lo que te venga con naturalidad, alejado del estrés. Así, en estos momentos la mente de los franjivino dice que están muy cansados, con hombres que llegaban tocados al partido de cuartos de final (Garabaya y Del Arco), y que hoy ante Ademar estarán un poco peor. Y con otros jugadores que disputaron ayer el partido completo y que ayer apenas tenían fuerzas para llegar al comedor (Imanol, Ángel Fernández).

Sin embargo, la mente de los franjivino dice otra cosa distinta que el cuerpo. Mentalmente es un equipo poderoso, que se sabe con argumentos para poder ganar a cualquiera, que defiende bien, con dos porteros que están haciendo una gran segunda vuelta, y que en ataque poseen pólvora de varios colores (tiro exterior, pivote, extremos veloces) para llenar de fuegos artificiales cualquier partido. Jota González también se ha dejado seducir por el pensamiento Zen: «Tenemos que intentar volver a dar lo máximo, hasta donde lleguemos. Y ya está. No hay que darle más vueltas. Creo que llegamos más tocados que ellos y tendremos que dar responsabilidades a todo el mundo para poder estar en el partido y tener opciones de pasar a la final».

Precisamente, el técnico del Ciudad de Logroño aludió al partidos de cuartos de final disputado por los leoneses: «Ellos han jugado un partido tremendamente tranquilo, con rotaciones y poco desgaste. Se ha corrido muy poco, Guadalajara no les ha sacado de centro rápido. En resumen, llegan muy descansados».

El aspecto mental es muy importante en la vida, y también en el deporte. Y no hay que olvidar que esta es la última Copa del Rey con el Ciudad de Logroño para gente que ha tenido mucha importancia en el crecimiento del club. Rubén Garabaya y Ángel Fernández desde la pista, y Jota González, desde el banquillo, anhelan despedirse de Logroño con el primer título oficial. Es difícil. Mucho. Y más estando el Barcelona herido después de su eliminación de la Liga de Campeones. Pero Granollers ya mostró el camino para derrotar al Barcelona. ¿Y si Logroño se atreve a caminar también por ese sendero?

De momento, esta tarde tiene una cita con el Ademar León, un rival temible.

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