LIGA ASOBAL

El Logroño gana por la vía rápida

Javi Muñoz consigue un
penalti importantísimo con
el tiempo parado para sellar
el 8-15 antes del descanso. 
:: David freire/diario de pontevedra/
Javi Muñoz consigue un penalti importantísimo con el tiempo parado para sellar el 8-15 antes del descanso. :: David freire/diario de pontevedra

Con una gran actuación de Aginagalde, los riojanos se mantienen en puestos europeos

OPTA SPORT PONTEVEDRA.

Suma y sigue. El Club Balonmano Ciudad de Logroño La Rioja salió victorioso de su visita a Pontevedra, imponiéndose por diez goles de diferencia (23-33) al Condes de Albarei Teucro en un partido en el que el conjunto visitante cimentó su victoria en el primer periodo con un parcial de 1-10 que dejó muy tocado a los gallegos a pesar de que posteriormente intentaron reaccionar.

Gurutz Aginagalde, que cumplió su partido número 600 en la Liga Loterías Asobal, mucho tuvo que ver en esta nueva victoria (la octava en esta segunda vuelta espectacular) porque fue decisivo bajo los palos en el segundo periodo, justo cuando más apretaba el conjunto pontevedrés.

LAS CLAVES

La defensa y la portería
La retaguardia franjivina, unida al excelente trabajo de Gurutz Aginagalde bajo palos, fueron vitales para amarrar una victoria importantísima.
La actitud del equipo
El Logroño se crece en las adversidades
Ayer se presentó con las bajas de Montoro y Paredes y con muchos efectivos tocados. Y hubo mucha actitud.

El Teucro comenzó bien, fuerte en ataque. Con dos goles de Yoan Balázquez se puso por delante en el marcador en los primeros compases del partido, aunque lo cierto es que esa ventaja inicial del conjunto pontevedrés fue un mero espejismo: los locales se irían diluyendo con el paso de los minutos, especialmente en defensa. Pero también en ataque, donde chocaron con la seria defensa franjivina.

Dos penaltis anotados por Javi Muñoz permitieron al equipo riojano darle la vuelta al partido y sentar las bases de un parcial de 1-10 con el que el encuentro se le ponía de cara. Además, los visitantes estaban defendiendo muy bien, tapando todos los huecos. El gran trabajo defensivo provocaba que los jugadores del Teucro tuvieran que lanzar desde posiciones incómodas, con lo que la efectividad no fue demasiado elevada.

Su técnico, Quique Domínguez, pidió tiempo muerto en el minuto 11 para tratar de reconducir la negativa dinámica. En cualquier caso, el partido no sufrió variaciones significativas salvo que los locales consiguieron acercarse algo en el marcador (4-10), aunque sin demasiados visos de poder ajustar aún más el resultado debido a que era el Logroño el que marcaba la pauta y dominaba el partido.

Tras el paso por los vestuarios, bajó el ritmo del partido. El bloque dirigido por Jota González, mermado por las lesiones, trató de guardar algo de energía y apostó por administrar la renta de seis goles con la que llegó al descanso (8-15), mientras que el Teucro sí retornó a la pista con más intensidad, con más ganas de victoria.

Las paradas de Gurutz

Fruto de ese nuevo escenario de partido, el equipo gallego se llegó a poner a solo cuatro goles de diferencia (14-18). Sin embargo, siempre en los momentos decisivos del encuentro o aparecía Aginagalde o el BM Logroño volvía a intensificar su juego de ataque, mostrando por momentos el acierto ofensivo del primer periodo.

Lo cierto es que los franjivino consiguieron manejar siempre una renta suficiente para que no peligrara la victoria en ningún momento y eso fue minando a un Teucro que fue bajando poco a poco los brazos, viendo que, por más esfuerzos que hacía, no conseguía reducir significativamente una desventaja que oscilaba en todo momento entre los cinco o seis goles.

Las transiciones por las pérdidas de balón del conjunto local fueron aprovechadas por Ángel Fernández, que mostró su perfil más sanguinario. Con un 100 por ciento de acierto en su docena de lanzamientos, algunos de saques desde el centro y otros con contraataques, el cántabro terminó por dinamitar el partido e impedir cualquier atisbo de reacción por parte de un equipo pontevedrés que mejoró sustancialmente sus prestaciones en el segundo periodo, pero no lo suficiente como para haber podido voltear el marcador en un partido que se le escapó en el primer periodo.

Al final, el Condes de Arabei Teucro se dejó ir y el Ciudad de Logroño estiró la diferencia a diez tantos en los últimos compases del partido hasta dibujar el definitivo 23-33 con el que concluyó el partido.

Con este valioso triunfo conseguido en tierras gallegas, en una pista tan complicada como la del Teucro, el equipo de Jota González mantiene la cuarta plaza, empatado a puntos con un Fraikin Granollers que ganó agónicamente al Puente Genil en su casa.

Porque de los que luchan por las plazas europeas, los únicos que perdieron fuelle fueron el Huesca, que cayó de local ante un Ademar que va asegurando la segunda plaza, y el Guadalajara que pierde fuerza en esta segunda parte de la Liga. Los demás, como el Anaitasuna, continúan sumando y aferrándose a la pelea cuerpo a cuerpo. Ahora, entre el tercer clasificado y el octavo hay una brecha de cinco puntos. El Ciudad de Logroño parece centrado en su objetivo. Partidos como el de ayer así lo atestiguan.

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