LIGA ASOBAL

El Logroño hace gala de su autoridad

Lazar Kukic penetra hasta la
línea de seis metros para
marcar uno de sus cinco
tantos. :: Díaz Uriel/
Lazar Kukic penetra hasta la línea de seis metros para marcar uno de sus cinco tantos. :: Díaz Uriel

Los franjivino se afianzan en los puestos europeos sacando lustre a su mejor faceta defensiva

MARTÍN SCHMITT

El Ciudad de Logroño continúa su marcha imparable hacia Europa. Un camino complicado porque ninguno de los equipos que pugnan por los puestos continentales pierden fuelle, pese a que el Anaitasuna se encontró casi de milagro con un empate en su visita a Cangas de Morrazo. El conjunto franjivino continúa viento en popa, luciendo músculo defensivo, y sumando de dos en dos, que es lo que vale. Con el triunfo de ayer en casa ante un Puerto Sagunto que se hunde en la última posición de la Asobal, los riojanos se han apuntado 19 de los 22 puntos en juego en esta segunda vuelta.

Ayer, ante un Palacio que continúa mostrando su buena salud (unos 1.500 espectadores), el Ciudad de Logroño exhibió sus cartas desde el inicio del partido: una defensa seria que fue minando cualquier expectativa valenciana. Con imprecisiones pero con autoridad, el Ciudad de Logroño empezó marcando diferencias desde el principio. El equipo riojano supo dónde hacer daño ante una defensa grande, de muchos kilos y con escasa movilidad. Así, con una correcta conducción de Lazar Kukic y una gran movilidad desplegada por Kule Kusan, el equipo riojano percutió sobre la zona de los seis metros, en la parcela del pivote. Así, los de Jota González comenzaron a abrir el melón rápidamente.

En defensa, los franjivino contuvieron bien a la primera línea visitante, llevando los ataques visitantes hasta el límite del pasivo, aunque el salvoconducto de los valencianos también fue por los mismos derroteros: el juego con el pivote, recurso buscado por un Ángel Pérez de Inestrosa bastante inquietante en ese primer tiempo, pero que se fue apagando a lo largo del encuentro.

Desde el inicio, el cuadro riojano mostró intensidad en su retaguardia que abrió un importante hueco

Sin embargo, la defensa le tomó la medida a Jaka Spiljak, autor de cuatro tantos en esos primeros treinta minutos, y al argentino Leonardo Querín, y logró hacerse con algunos balones que alimentaron y agrandaron el hueco para los riojanos, que se marcharon a los vestuarios con un 19-12 en su haber. Pero, sobre todo, con una buena imagen. Porque durante esa primera media hora, el Ciudad de Logroño se mostró intenso, sacando rápido en los doce goles recibidos, neutralizando cualquier atisbo de recuperación de un equipo, el saguntino, que no tiene buena pinta para salvar sus propios muebles.

En la segunda parte, los riojanos continuaron jugando al mismo nivel, con sus momentos brillantes y otros no tanto, pero haciendo gala de mucha intensidad defensiva, desplegando amor propio. Rápidamente, y a través de innumerables contraataques, el Ciudad de Logroño abrió un hueco de nueve tantos, mentalmente insalvables para un equipo valenciano que estuvo muy arropado por una veintena de espectadores que no se desanimaron en ningún momento.

En esa segunda parte, Jota González dio más minutos a Juan Castro y sentó a un Lazar Kukic que está cuajando una temporada sublime. El técnico también colocó en el extremo derecho a Fabio Chiuffa y dio un poco de descanso a Juan del Arco, que ha tenido en las últimas semanas algún problema muscular en la zona abdominal.

Nada cambió. Porque Boisedu, que llegaba con algún problema físico pero jugó casi toda la segunda parte, si bien pudo marcar estuvo bastante bien contenido por Miguel Sánchez-Migallón, brillante en esa tarea oscura de la defensa, y un Rubén Garabaya que muestra que si se retira a final de temporada no es precisamente porque esté fuera de forma.

El Ciudad de Logroño continuó con el mismo plan. No se movió un ápice del guión, rompiendo el juego visitante con buenas defensas y con las paradas de Gurutz Aginagalde, que está cuajando un gran final de temporada. En los últimos diez minutos finales, y con las cosas ya decididas, Jota González colocó de central a Edu Cadarso, que a los 5 segundos de pisar el parqué logroñés marcaba un gol de pícaro.

Un triunfo cómodo que mantiene al Ciudad de Logroño en la cuarta plaza -ante el impensado triunfo del Granollers en el Palau Blaugrana el viernes-, con un colchón de tres puntos sobre el Cuenca y el Huesca, equipo al que visitarán los franjivino la próxima jornada en un partido que puede ser una final de cara a Europa.

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