BALONMANO

España se desmelena en su estreno

Valero Rivera, autor ayer de cinco goles, celebra uno de ellos. :: efe/
Valero Rivera, autor ayer de cinco goles, celebra uno de ellos. :: efe

Los Hispanos logran una cómoda victoria en un duelo en el que se lesionó el extremo del Logroño Ángel Fernández

VÍCTOR BORDA

La selección española de balonmano tuvo el estreno soñado en el Europeo de Croacia. Es verdad que la República Checa no es una selección de primer orden en el concierto europeo, pero dejar al equipo centroeuropeo en 15 goles tiene un mérito tremendo. España se encontró con un rival muy físico y al que el juego inteligente de la primera línea y extremos llevó por la calle de la amargura. Más de veinte pérdidas por parte de los checos, muchas fruto del buen trabajo defensivo -completado en la segunda parte por una tremenda actuación en portería de Rodrigo Corrales-, llevaron al rival de los españoles a ir diluyéndose con el paso de los minutos. Además, la potente zurda del gigantón Kasparek, autor de cinco goles, todos ellos antes del descanso, perdió fuelle en el segundo tiempo y España campó a sus anchas, doblando en el marcador a su primer adversario ene este Europeo de Croacia. Excelentes sensaciones las que transmitió el equipo de Jordi Ribera.

32 ESPAÑA

15 REP. CHECA

España:
Pérez de Vargas, Gurbindo (2), Rivera (5, 4p), Entrerríos (5), Aguinagalde (2), Cañellas (3), Balaguer (3) -equipo inicial-, Guardiola, Álex Dujshebaev (2,1p), Solé (5), Morros, Sarmiento, Ángel Fernández (2), Daniel Dujshebaev (1), Figueras (2) y Corrales (ps).
República Checa
Mrkva, Hrstka (1), Landa, Horak (2), Stehlik, Petrovsky, Cip -equipo inicial-, Zdrahala (3, 2p), Becvar, Kasparek (5), Mubenzem (1), Zeman (1), Kasal (1), Kotrc, Svitak (1) y Galia (ps).
Parciales
3-1, 4-2, 7-4, 10-5, 12-7, 16-9 (descanso); 18-11, 20-12, 25-12, 28-12, 31-14 y 32-15.
Árbitros
Santos y Fonseca (Portugal). Excluyeron al español Morros (2), y a los checos Stehlik, Petrovsky, Horak y Becvar.

España tuvo siempre el mando en el marcador. Las pérdidas de balón de los checos comenzaron. España recuperaba el balón y hacía daño cuando podía correr. Llegaron las primeras exclusiones de los centroeuropeos y España incrementó su renta hasta los cinco tantos (9-4). Comodidad en el ataque gracias a los lanzamientos de Cañellas y al acierto de Solé, colosal en su estreno con la selección en una gran competición. La diferencia máxima llegó en el último minuto de la primera mitad, tras resolver Ángel Fernández un precioso 'fly' y poner el 16-9 al receso. En esa acción, el extremo del Ciudad de Logroño se lesionó en la rodilla y ya no volvería al juego.

LA JORNADA DE AYER

El festival de Corrales

En la segunda mitad, el combinado español aumentó prestaciones defensivas y eso generó el desplome de los checos, que se veían incapaces de superar el muro español. Y eso que el especialista defensivo Viran Morros, que fue objeto de dos exclusiones temporales en la primera mitad, no iba a aparecer en la pista hasta el tramo final del choque. No hizo falta. Además, Rodrigo Corrales, que ocupó la portería española tras el descanso, se convirtió en una muralla que era imposible de superar por los jugadores de la República Checa. Y es que el rival de los Hispanos estuvo cerca de un cuarto de hora sin marcar. Mientras, los hombres de Ribera a lo suyo. Raúl Entrerríos se convirtió en el estilete ofensivo, cuatro goles en esa segunda mitad, para ver cómo los españoles jugaban a placer frente a un adversario que solo tuvo el recurso de la dureza. La máxima diferencia alcanzó los 17 tantos, renta con la que los Hispanos finalizaron el encuentro (32-15).

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