ASOBAL

Equipo herido busca carácter para remontar el vuelo

Garabaya intenta atacar la portería mientras es defendido por Ángel durante un entrenamiento. :: miguel herreros

El Ciudad de Logroño apela al cariño del Palacio para derrotar al Cuenca y recuperar sensaciones positivas

Eloy Madorrán
ELOY MADORRÁNLogroño

No hay nada peor que un equipo que no transmita. El aficionado necesita ver en la cancha del Palacio algo que le haga identificarse con su plantilla. Un pretexto cualquiera para sentirse orgulloso de sus jugadores.

El Balonmano Logroño regresa hoy al Palacio (17.00 horas, Movistar+ Dial 194) para lamerse las heridas provocadas por la derrota en la cancha de Cangas. Vuelve a casa, donde se encuentra más a gusto. Los franjivino necesitan mimos, aplausos y cariño para regresar a la senda de la victoria. Una derrota hoy encendería las alarmas en el Ciudad de Logroño.

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Rubén Garabaya lleva 22 temporadas en la Liga Asobal. Si hay alguien que sabe de esto, es él. «Va a ser una temporada dura y difícil. Es demasiado pronto para saber hasta qué punto es para preocuparse. Siempre hay que tener la tensión y estar atentos y no bajar la guardia. Está claro que no ha sido el inicio deseado. Pero tenemos las ganas y la ilusión intactas». Con estas palabras define el pivote de Avilés la situación que atraviesa el equipo franjivino.

«Tres partidos en los que te meten treinta goles son muy complicados de ganar» jota González

Para Garabaya, lo que queda por delante es trabajo y trabajo: «Sobre todo hay ganas de hacerlo bien. ¿Los mimbres? La competición nos pondrá en nuestro lugar y determinará si hay mimbres. Nosotros tenemos que trabajar».

En tiempo de turbulencias: cerrar filas, hacerse fuerte y no salirse del guión. Se hace lo que se sabe y se entrena. Los experimentos quedan para mas adelante.

Jugarse el tipo

Jota González, entrenador del Club Balonmano Ciudad de Logroño, vive por y para el balonmano. Estudia todos los parámetros del juego. De su equipo y de los rivales. Sus reflexiones siempre van en buena dirección. Se puede decir más alto, pero no más claro: «Necesitamos carácter. Cuenca, por ejemplo, es un equipo que tiene muchísimo carácter, que va muy fuerte en todas las acciones, que al final saca exclusiones y penaltis... nosotros este año no estamos consiguiendo situaciones de penalti, jugamos a distancia. Y hay momentos en los que hay que jugarse el tipo para sacar una ventaja». El mensaje a sus jugadores está dicho y subrayado.

Tampoco conviene olvidar la metamorfosis que ha experimentado la plantilla del Ciudad de Logroño. Un equipo acostumbrado a jugar miércoles y sábado, con más fichas y con un ordenador en el centro que, hasta que le aguantaba el físico, marcaba el cuándo y el cómo del equipo: Víctor Vigo. La marcha del central gallego ha obligado a Jota a cambiar de cerebro sobre la cancha, y eso cuesta tiempo, justo lo que no tiene.

«Está claro que no tenemos una capacidad de jugar los momentos claves de los partidos. Otros años estábamos acostumbrados a que marcábamos parciales y luego nos íbamos en el marcador. Ahora no terminamos de irnos y nos ponemos de los nervios y pensamos que va ser como en otros años pero hay que adaptarse a esta nueva situación». Así verbaliza Jota González la necesidad de su equipo: saber gestionar los momentos que deciden los partidos.

Para conseguir este objetivo hay dos opciones: que te metan un gol menos que el rival, o meter tú un gol más que el otro. Dicho de otra manera: apostar por la defensa o por el ataque. En el balonmano moderno está demostrado que el equipo que no defiende no llega muy lejos. Esta es otra de las situaciones de juego que preocupan en el Ciudad de Logroño. El equipo ha encajado treinta goles en cada uno de los tres partidos disputados. A juicio del técnico, unos números excesivos: «Las cosas fundamentales en ataque están aprendidas. Pero lo que nos falta es en defensa. Tres partidos en los que te meten treinta goles es complicado. La defensa y la portería es un tema que tenemos que seguir mejorando».

En este sentido, el técnico recuerda que está obligado a dosificar a Rubén Garabaya, el líder defensivo del equipo: «Es una cosa general. El jugador que más conoce el juego y más experiencia tiene es Rubén (Garabaya), pero le podemos poner lo que le podemos poner. Por mí lo pondría los sesenta minutos».

El pivote asturiano es consciente de su situación, pero no deja de ser optimista: «Con la edad que tengo me cuesta más trabajo recuperarme de los partidos. Estamos a una altura de la temporada, todavía es pronto, pero seguro que a mí se me hará la temporada larga. Pero no pasa nada: un poco más de descanso, un poco de cariño en casa y ya está».

Un rival en un gran momento

El Liberbank Ciudad Encantada llega con ganas de dar la sorpresa gracias al buen nivel de juego que está mostrando. El equipo que entrena Lidio Jiménez ha ganado en casa a Puente Genil y Benidorm, perdiendo en León por un solo gol, encajado a falta de 14 segundos para el final.

«El Logroño es un auténtico equipazo y viene de perder en Cangas, algo que no esperaba, y eso le hará más peligroso porque estará dolido y juega ante su público», señaló Jiménez. A juicio del técnico del Ciudad Encantada, si su equipo quiere ganar, «deberá ser competitivo desde el primer minuto, hacer un partido tan perfecto en defensa y portería como ante el Benidorm y llegar con opciones en la recta final del encuentro».

El conjunto conquense contará esta tarde por segunda jornada consecutiva con toda la plantilla.

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