COPA EHF

Una eliminatoria cuesta arriba

Migallón trata de frenar a un rival del Minsk en el partido de ida. /ALEXANDER SHICHKO
Migallón trata de frenar a un rival del Minsk en el partido de ida. / ALEXANDER SHICHKO

Los franjivino deberán ganar por más de ocho goles, aunque antes está la Liga | Los riojanos se miden el miércoles ante uno de los rivales directos por la permanencia, el Puerto Sagunto

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

El Ciudad de Logroño regresó anoche de Minsk prácticamente condenado. Será, con probabilidad, el paso más fugaz en Europa en sus ocho años de participación continental [cuatro en la Copa EHF y otra tantas en la Champions]. Los de Jota González están obligados a vencer por más de ocho goles, algo que parece casi imposible.

Porque el sábado las diferencias de calidad quedaron patentes en la pista. Y desde el inicio. Cierto es que los árbitros del encuentro, los rumanos Robert Harabagiu y Silviu Stanescu, favorecieron con sus decisiones a los locales, algo que acabó desquiciando a los riojanos. Pero el lateral Vladislav Kulesh, primero, y el central Aliaksandr Padshyvalau, después, acabaron con cualquier esperanza franjivina.

Los lanzadores del equipo logroñés, sobre todo en el primer tiempo, se encontraron con una muralla bajo palos: Ivan Maroz, que de los primeros quince tiros paró nada menos que trece. El guardameta bielorruso, de 25 años de edad y dos metros de altura, fue impenetrable y un dolor de cabeza para Juan del Arco, Ángel Fernández, Lazar Kukic, Javi Muñoz y Juan Castro, entre otros, que chocaron contra el 12 del SKA Minsk en el primer cuarto de hora de eliminatoria.

Los de Jota González tendrán que custodiar el sábado a Padshyvalau y Kulesh, sus estrellas

Muchos de esos lanzamientos, en los seis metros y 'tocados' por los defensas locales que no recibieron ningún tipo de sanción por parte de los colegiados, que no serán bien recordados por los jugadores franjivino.

Fue Fabio Chiuffa el que empezó a ver portería. El brasileño, que se ha mostrado intermitente desde que aterrizó en Logroño, marcó seis goles casi consecutivos (cuatro de penalti) y fue uno de los responsables de meter en partido al equipo riojano nuevamente, aunque sirvió de poco porque el Minsk, que también dominó los tiempos, no dejó que los franjivino le respiraran cerca.

Pese a la abultada derrota que se trajo el Logroño de Bielorrusia, su lucha no es precisamente la Copa EHF. Los riojanos deben centrarse en el encuentro que disputarán el miércoles en Puerto Sagunto, un rival, hoy por hoy, directo en la lucha por la permanencia de la categoría. Los valencianos, que empataron en la última jornada en el derbi valenciano ante el Benidorm, han sumado cinco puntos gracias a sus dos victorias, siete derrotas y el empate del sábado. Necesitan escapar de la zona caliente de la clasificación y saldrán a por todas. Un equipo, el saguntino, bien dirigido por Ángel Pérez de Inestrosa.

Luego, los de Jota González podrán pensar en el Minsk, que llega al Palacio de los Deportes el sábado, a las 20.00 horas. El jugar sin presión quizá sea la gasolina para un equipo que si está entonado puede buscar la épica.

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