LIGA ASOBAL

Todos los caminos llevan a León

El equipo celebra tras conseguir un triunfo histórico (30-32) y clasificarse para la Champions./N. C.
El equipo celebra tras conseguir un triunfo histórico (30-32) y clasificarse para la Champions. / N. C.

El Logroño busca la Champions en casa del Ademar, al igual que hace un lustro

Martín Schmitt
MARTÍN SCHMITTLogroño

Sábado 25 de mayo del 2013, casi un lustro atrás. Eran otros tiempos. Mayor bonanza balonmanística, con el Barça y el Atlético de Madrid dominando el panorama local e internacional. El Ciudad de Logroño de Mindegia, Capote, Paván, Thiagus, Tioumentsev, y también de Darío Ajo (vino a reemplazar a un lesionado Rubén Garabaya), Álvaro Bozalongo y Beto Miralles -sustituyó unos meses a Pedro Rodríguez- venía de ganar un encuentro histórico ante el Barcelona en el Palacio. La última derrota de los azulgrana en Liga antes de la sufrida ante el Granollers hace un par de jornadas. Los franjivino necesitaban ganar para ser terceros y conseguir por primera vez algo histórico para un club modesto como el riojano: clasificarse para participar en la mejor competición de clubes del mundo. En León y ante un Ademar que debía varios sueldos a sus jugadores y que esa tarde despedía a uno de sus iconos: su entrenador Manolo Cadenas, llamado por las mieles europeas.

El Ciudad de Logroño se presentó en el Palacio leonés con muchas bajas pero con el respaldo de más de 200 aficionados que se desplazaron en masa por primera vez. En un encuentro tenso y extremadamente equilibrado, el partido se decidió en los últimos cinco minutos. 300 segundos de adrenalina en la que hubo de todo. Asanin le detuvo un penalti a David Cuartero con 29-28 en el marcador. El equipo franjivino parecía condenado, pero un robo de su defensa permitió que Marko Curuvija empatara. Defensas mixtas, un par de robos consecutivos, una exclusión de Capote, dos siete metros parados por Gurutz Aginagalde y un gol, el definitivo, de Niko Mindegia que vio adelantado a Iñaki Malumbres para establecer el 30-32 definitivo. El billete de Champions ya estaba en manos riojanas. Por primera vez en su vida.

Ahora, casi cinco años después, la historia se repite. El Ciudad de Logroño, que en la novena jornada estaba en puestos de descenso, puede empezar a acariciar su regreso a la Champions en León. Mismo escenario, aunque de aquella gloriosa tarde para los riojanos todavía queda un puñado de supervivientes, como Rubén Garabaya, que no jugó por su lesión en la rodilla, Gurutz Aginalagde, Miguel Ángel Velasco, Jota González y Juan Castro, que en esos tiempos era ademarista.

«Fue un día muy especial. Fue un hito histórico para el club y conseguirlo fuera de casa, en León, fue algo muy satisfactorio e importante», rememoró Gurutz Aginagalde, que detuvo esos dos últimos penaltis a Nantes y a Vrazalik, una vivencia similar a la del fin de semana pasado, parándole un siete metros a Juanín García. «Ahora volverá a ser muy difícil. El Ademar estará muy motivado por la eliminación en la Copa. Será un partido bonito para jugar con un premio muy importante», añadió el capitán.

Para el entrenador Jota González, aquella victoria en León fue uno de los días «más importantes» en el club riojano. «Es uno de los recuerdos deportivos que destaco porque fue una Liga muy fuerte, con el Barça y el Atlético de Madrid, y nos clasificamos por primera vez en nuestra historia a lo máximo del panorama mundial. Fue uno de los días más felices», recordó el míster. «Además, se empezó a crear en ese partido los primeros movimientos de aficionados que siguen al equipo. Es un recuerdo imborrable». A su juicio, y la de Miguel Ángel Velasco, por calidad aquel fue una de las mejores plantillas del Ciudad de Logroño.

El segundo entrenador también guarda el mejor de los recuerdos de ese día. «Era la despedida de Cadenas y quedó descafeinada por nuestro triunfo. Jugamos con la camiseta verde. Fue un punto de inflexión en la historia del club. Tras ese partido, el club se mantuvo en los niveles más altos», apuntó el próximo entrenador franjivino.

Garabaya siguió el encuenro por el directo de larioja.com. «Un partido de infarto. Para mí fue un sueño. Cuando vine a Logroño no esperaba volver a jugar la Champions y desde entonces la hemos disputado cuatro veces», recordó. «Con una lesión dura, parecía el final del camino y fue nada más que el comienzo», añadió. «Ahora vamos a León con un sentimiento parecido porque durante esta temporada era algo que no nos planteábamos. Y ahora nos encontramos con esa posibilidad en el mismo escenario y con la misma ilusión».

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