Sin EHF, pero con buenas sensaciones

Lazar Kukic, afectado por la eliminación, agradece el apoyo del público. :: Sonia Tercero
/
Lazar Kukic, afectado por la eliminación, agradece el apoyo del público. :: Sonia Tercero

Los franjivino se despiden de Europa pero dejan en el público una imagen de pundonor que no se había visto antes

MARTÍN SCHMITT LOGROÑO.

El Ciudad de Logroño se despidió el sábado por la noche de la Copa EHF. Por primera vez, los franjivino dicen adiós a Europa en una instancia previa. La suerte fue esquiva con un equipo que ha comenzado la temporada de forma irregular, aunque en el último mes ha levantado cabeza. El bombo puso en el camino de los riojanos a uno de los mejores equipos de la competición: un SKA Minsk pletórico de calidad y de juventud.

Y fue precisamente esa inexperiencia la que llevó al conjunto bielorruso a ser el más odiado por la parroquia franjivina después de su comportamento ridículo e infantil, enfrentándose innecesariamente a la grada en el último minuto de una eliminatoria que ya estaba sentenciada de antemano. Incluso, la serie llegó a Logroño prácticamente definida por el mal arbitraje que padecieron los de Jota González, que permitió al Minsk vencer por un contundente 36-28.

Ayer, en las redes sociales todavía se podían observar los coletazos que habían generado los gestos del conjunto bielorruso que sorprendieron a todo un Palacio de los Deportes, que empujó a su equipo como en las ocasiones más importantes de su historia. Ese episodio dejó en un segundo plano el partido realizado por los franjivino, que batallaron con mucho pundonor durante los sesenta minutos en busca de una remontada que se esfumó en los últimos minutos, cuando los de Jota González no pudieron abrir una brecha más amplia de goles.

Más allá de la eliminación de la Copa EHF, el Ciudad de Logroño mostró una intensidad pocas veces vista en esta campaña. Evidenció también su mejor arma: su capacidad goleadora.

Sin embargo, y pese a la cantidad de goles marcados por los franjivino, el equipo riojano también mostró una falta de puntería preocupante. El portero bielorruso, Ivan Maroz, fue otra vez determinante. Sobre todo abortando cuatro de los nueve lanzamientos desde los siete metros. Fabio Chiuffa, Javi Muñoz, Miguel Sánchez Migallón y Ángel Fernández fallaron penaltis que pudieron haber cambiado la historia. O no.

Pese a todo, el público se quedó con una buena imagen del bloque franjivino, que a partir de ahora está obligado en centrarse en la Liga Asobal para intentar escalar posiciones hacia la zona más noble. De momento, los de Jota González llevan ganados sus últimos tres encuentros -ante el Anaitasuna, que desde entonces no levanta cabeza, el Teucro y el Puerto Sagunto-. Su próxima cita es en el Palacio, el sábado 2 de diciembre, ante el Bada Huesca.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos