La Rioja

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Jota González, ayer, en Huerta de Rey. :: Ricardo Otazo/e.n.c.

«El club no se merece el espectáculo lamentable que estamos dando»

  • jota gonzález, entrenador del Naturhouse

  • El entrenador franjivino asume la responsabilidad de la derrota ya que él ha confeccionado el equipo, un bloque al que no logra convencer

Muy dolido por una nueva derrota, Jota González tuvo duras palabras para sus jugadores y para sí mismo. A su juicio, considera que el club «no merece» el espectáculo lamentable que se dio ayer en Valladolid. Un «auténtico ridículo» en un partido en el que cambió de estrategia, dando minutos a todos los efectivos.

¿Qué valoración hace de esta derrota?

Después de todo lo que ha hecho el club en estos diez años no se merece lo que estamos haciendo. Estamos dando un espectáculo lamentable y el club no se lo merece por la forma en que ha actuado en estos últimos años. Después de nueve años y medio maravillosos el deporte se queda con la última sensación y estamos haciendo un auténtico ridículo en esta segunda vuelta. El Atlético Valladolid ha sido el justo vencedor y el club no se merece lo que estamos haciendo.

¿A qué responde?

No lo sé; no voy a entrar en la cabeza de cada uno. Al final, aquí cada uno tiene que coger su responsabilidad. La mía, lógicamente será al 90%, y soy el responsable de no sacar rendimiento al equipo. Pero está claro que cada uno tiene su parte de responsabilidad y no tengo la solución para todo. No soy un mago. No consigo que los jugadores crean en lo que digo, de convencerles de cómo tienen que hacerse las cosas. Yo he hecho el equipo y soy el responsable.

Esta vez rotó a sus jugadores y dio minutos a todos.

He hecho lo que todo el mundo quería que hiciera. Todo el mundo decía que el problema era que Víctor Vigo no tenía descanso, y hoy [por ayer] lo tuvo, al igual que Albert Rocas. Hemos dado descanso también a los pivotes, hemos puesto a Molina en el ataque, que la gente le reclamaba: hemos puesto a todos los zurdos y a Kukic en el centro; hemos movido la portería; hemos defendido en 6-0, en 5-1, en 4-2, en 5-1 en zona; hemos atacado siete contra seis, siete contra cinco, seis contra seis... Ahora será que hemos mareado mucho al equipo. Y mañana que la abuela fuma en pipa.

Hasta el minuto 40, sin jugar bien, el equipo estuvo en partido. ¿Qué pasó?

Lo de siempre. Creo que no hemos defendido bien en ningún momento. Hemos rifado unos cuantos balones al contraataque. Y luego, cuando sales un rato a jugar todos tienen que hacer sus cosas, su acción. Y no consigo convencerles de las cosas que hay que hacer. ¿Hace cuánto que no marcamos goles de contraataque? Ya ni me acuerdo. ¿Dónde está nuestra defensa, portería y contraataque que tanto temen nuestros rivales? Sin embargo, vamos al contraataque, perdemos el balón y nos meten gol al contragolpe. Y cuando se ponen las cosas complicadas nos vamos para abajo porque todo me quiere influir y termina el partido como termina. Lo siento mucho por el club. Me da mucha pena que el club tenga muchísima confianza en mí porque creo que esto está por encima de lo que puedo hacer. Está claro que no tengo la solución para salir de esto.

Así las cosas, ¿se ha replanteado el seguir el año que viene?

Renuncié a muchas cosas por esto que se me pidió. Lo hice por cariño al club pero lógicamente si (la directiva) cambia de opinión, veremos. No lo sé, es algo que ahora mismo no le daré vueltas.

¿Cómo afronta los partidos que quedan? ¿Cómo se pueden encarar con optimismo en esta espiral negativa?

Muy sencillo: haciendo las cosas bien. Es que hablar es muy fácil. Todos sabemos hablar muy bien. Ya veremos las chorradas estas de que 'no pasa nada', que 'hay que levantarse cuando uno cae', que 'te levantas y te haces más fuerte'... Unas tonterías que son todas gilipolleces. Empezaremos con esas frases y esas chorradas. Aquí lo que hay que hacer es actuar. Lo de hablar es para gente que se gana la vida de esa manera. Lo importante es actuar. Y eso está en cada uno de nosotros.

Pronosticó un final de temporada que iba a ser un infierno.

Está claro. Yo sé lo que hay pero el entrenador, al final, tiene que ser políticamente correcto. Al final, muchas cosas no las puedes decir. Te tienes que callar y aguantar, aguantar y aguantar. No hay más. Al final aquí a cada uno le duele lo nuestro, lo personal y lo grupal está siempre en un segundo plano. Es lo que hay y no hay más. Esto funciona así y siento una profunda tristeza que después de nueve años y medio magníficos estamos haciendo lo que estemos haciendo en una situación en la que creo que el club, ahora, es cuando necesita más nuestro apoyo. Es el momento de ser agradecido y eso no se hace con palabras, sino con actos.