La Rioja

La fragilidad del Naturhouse queda expuesta en Nantes

Iñaki Peciña dispara desde los seis metros. Un gol anotó el jugador del Naturhouse. :: efe
Iñaki Peciña dispara desde los seis metros. Un gol anotó el jugador del Naturhouse. :: efe
  • Los galos aplican un correctivo a un equipo franjivino que no supo corregir los errores de la ida

El Nantes está a años luz del Naturhouse. En absolutamente todo. Desde el multitudinario público que le acompaña en su pabellón -unas 4.500 llenaron ayer el Trocadiere pagando su entrada a 20 euros-, la animación, que transforma un partido en un verdadero espectáculo deportivo y, por supuesto, la calidad de su plantilla, que ayer definió la eliminatoria desde prácticamente los vestuarios, aplastando al Naturhouse con las mismas armas que hace una semana: una defensa intensa y un contraataque feroz, velocísimo como la luz. Así, el Nantes se convirtió en otro de los equipos que lucharán por un lugar en la Final Four de Colonia.

El Ciudad de Logroño se despide así de su cuarta participación en Champions, dejando una imagen muy por encima de su presupuesto, venciendo a equipos como el Montpellier, que ayer también entró en el 'Last 16', o a una de las sensaciones de esta fase de grupos, como el Elverum, en la misma Noruega. Con cierta tristeza, el conjunto franjivino dice adiós a la mejor competición europea quizá para los próximos años, debido a su futuro incierto en cuanto a patrocinadores se habla, además de esa plaza menos que tiene España a partir de la próxima temporada.

Ayer, todas esas limitaciones (de calidad de plantilla y de presupuesto) quedaron expuestas en Nantes. El Naturhouse duró en el partido diez minutos. Exactamente los que tardó Nicolas Claire en encontrar las distancias para articular su brazo y fusilar una y otra vez a Gurutz Aginagalde, sin que la defensa riojana, demasiado pendiente del pivote Tournat, no le saliese al encuentro.

El equipo de Jota González no aguantó el ritmo de los franceses, que a cada gol recibido sacaban tan rápido que no dejaban acomodarse a la retaguardia. Otra vez el balance defensivo le fallaba a los riojanos. Y no era que llegan sin aviso previo. Pero el nivel físico del conjunto galo está a otro nivel, muy por encima del conjunto franjivino, que no pudo contar con Rubén Garabaya por un virus estomacal.

En el ecuador de esa primera parte, cuando Claire llevaba ya media docena de goles, Gurutz Aginagalde fue sustituido por Richard Kappelin, que empezó frío aunque se fue calentando y comenzó a parar. Incluso, el guardameta sueco detuvo tres balones consecutivos con 17-12 en el marcador, pero en ataque y en las réplicas el equipo riojano tampoco estaba en partido.

Es que el Ciudad de Logroño sufrió muchas pérdidas de balones en esa primera parte. Pases a la grada, despistes quizá producto de la olla presión que se convirtió el pabellón galo, con 4.500 aficionados empujando a su equipo. Estos fallos provocaron que el Nantes corriera, marcara con la velocidad de la luz gracias a esas gacelas que tiene de extremos como el internacional alemán Dominik Klein.

El encuentro estaba muy cuesta arriba, en ataque Víctor Vigo se mostraba agotado y Jota González optó por darle descanso y poner en pista a Lazar Kukic, que mostró cosas positivas. Sin embargo, el Nantes siguió castigando al bloque riojano desde el exterior a través de un Eduardo Gurbindo que, por suerte, no estaba tan entonado como en el encuentro disputado en Logroño el domingo pasado. De esta forma, con el Naturhouse tratando de maquillar las enormes diferencias entre ambos, llegó al descanso con un 21-15 a favor de los Thierry Anti, que aunque todavía no habían liquidado el encuentro, moralmente ya estaban prácticamente con los dos pies en los octavos de final de la Champions League.

Pocas cosas cambiaron en la segunda parte. El Nantes dominó los tiempos del encuentro, Anti pudo dosificar a su plantilla y colocar en pista a los menos habituales. Uno de ellos, el lateral Theo Derot, fue el dolor de cabeza de una defensa franjivina muy lejos de su nivel.

Con el partido perdido, Jota González probó distintas cosas para cambiar el rumbo de los acontecimientos, como jugar con los 'bajitos' Kukic y Vigo en la primera línea, sin portero y con dos pivotes y defender en 5-1. Pero las cosas ya estaban decididas y ante un error, el Nantes castigaba con una réplica.

La Champions ya es historia para el Naturhouse. Veremos hasta cuándo. Los franjivino, jugadores y técnicos, pueden centrarse en la Asobal con la cabeza muy alta.