La Rioja

BALONMANO / LIGA DE CAMPEONES

¿Quién dijo miedo?

Los jugadores del Naturhouse posan en la cancha del Montpellier antes de comenzar el entrenamiento de ayer. ::
Los jugadores del Naturhouse posan en la cancha del Montpellier antes de comenzar el entrenamiento de ayer. :: / Martín Schmitt
  • Un Naturhouse en horas bajas visita al poderoso Montpellier con ganas de sorprender al líder

El área metropolitana de Montpellier es bastante caótica. Sobre todo a la hora punta y subido a un autobús que intenta llegar al Palacio de Deportes René Bougnol, casa del su temible equipo de balonmano. Las piernas pesan después de un viaje de más de diez horas pero la moral parece estar alta en el seno del Naturhouse. Los riojanos han viajado hasta aquí con un objetivo claro: ganar al gran favorito del grupo, amarrar la clasificación para la siguiente fase y ofrecer a sus seguidores una mejor versión de la que ha mostrado desde el parón. Son conscientes de que se trata de una misión complicadísima en casa del gran favorito a ser primero de grupo, pero no imposible.

La presión, esta vez, no juega en contra del Ciudad de Logroño. Esa dificultad la debe administrar su adversario, un Montpellier que llega a esta encuentro con cuatro victorias consecutivas en Champions, aunque en su liga doméstica el Paris Saint Germain le aplicó un correctivo (31-25) el miércoles. Pero es sólo un pequeño tropiezo en una plantilla de 7,2 millones de euros de presupuesto.

Las lesiones de Javi García y Pablo Cacheda, unidas a la baja de Richard Kappelin por cuestiones personales (está a punto de ser padre) debilitan al conjunto riojano. Pero no le perturban, aunque los franjivino quieren recuperar su mejor cara, su juego en equipo, su seña de identidad. «Después del parón por la selección hemos perdido un poco nuestro ritmo de competición, nuestro juego. Lógicamente no llegamos a este partido en nuestro mejor momento», indicó ayer Jota González, entrenador de un Naturhouse que se entrenó en el escenario del encuentro de esta tarde (18.30 horas) minutos después de un viaje largo. «Quizá es el momento más flojo de la temporada, pero uno nunca sabe», añadió el míster.

Jota González no escatimó en elogios al hablar del Montpellier. «Me gusta mucho el estilo de juego tremendamente eficaz, sencillo, aprovechando muy bien jugadores completos. Me gusta mucho cómo juegan la continuidad en su balonmano, jugando muy limpio las situaciones de punto de apoyo, de fintas, de lanzamiento», apuntó el míster. «Sobre todo, no pierden balones y son muy coordinados y con mucha velocidad», añadió.

La defensa del cuadro francés es una muralla, muy difícil de superar. «Además, tienen muchísima velocidad de piernas y llegan muy rápido a todas las ayudas», explicó Jota González. «Llevan muchas victorias consecutivas en Champions. Está claro que sigue siendo el gran favorito y el equipo que más potencial tiene. Es el conjunto que marca la diferencia en el grupo».

El hecho de que el Montpellier es el claro favorito a ganar el partido no quita presión a Jota González. A su juicio, el Naturhouse es un equipo de Champions «y hay que ir exactamente igual que siempre». «Sabes que es más difícil, que ellos son tremendamente superiores, pero es igual a cualquier encuentro de Champions», agregó.

La clave del encuentro, una vez más, será el estado de la defensa. De hecho, la retaguardia franjivina deberá esmerarse ante la ausencia de Kappelin. Toda la responsabilidad, aunque esta mañana llega el tercer guardameta franjivino Javi Romeo, recaerá en el capitán Gurutz Aginagalde. Como explica habitualmente Jota González, el Naturhouse es un equipo muy goleador, pese a que en los últimos encuentros parece un poco más atascado. Por eso, el estado de la retaguardia y de Aginagalde será de suma importancia para que el equipo franjivino salga del atasco de Montpellier.