La Rioja

BALONMANO / LIGA DE CAMPEONES

Triunfo y liderato para el Naturhouse

Víctor Vigo, de muy buen trabajo, grita uno de sus goles ante el Elverum. :: Fernando Díaz
Víctor Vigo, de muy buen trabajo, grita uno de sus goles ante el Elverum. :: Fernando Díaz
  • El Naturhouse vence a un rocoso Elverum y recupera el primero puesto del Grupo C

El Naturhouse se volvió a aferrar al Palacio de los Deportes para trepar nuevamente a la cima del Grupo C de la Champions League, después de ganar al Elverum noruego, en un partido extraño, táctico, en el que los franjivino cometieron, sobre todo en la primera parte, muchos fallos en los lanzamientos. Pero lo más importante fue que el conjunto franjivino volvió a hacerse fuerte en su casa, donde no se ha dejado ni un punto en esta presente Champions y en Liga sólo el FC Barcelona ha sido capaz de vencerle (y con mucho sufrimiento).

La primera parte no gustó a la afición franjivina. El Naturhouse se mostró atascado en ataque por culpa de la retaguardia noruega, que había estudiado concienzudamente a los riojanos. En ataque, cada vez que los locales encontraron un hueco en el 6-0 noruego se toparon con Morten Nergaard, el capitán del Elverum, hijo predilecto de la pequeña ciudad a 100 kilómetros de Oslo.

Pero si los franjivino en diez minutos sólo vieron puerta una vez, el conjunto escandinavo no inauguró su casillero hasta el trece. La buena defensa 5-1 riojana, unida al acierto de Richard Kappelin bajo palos dejó a los noruegos sin poder marcar en uno de los encuentros más extraños que se han visto en el Palacio de los Deportes en mucho tiempo.

Quebrado ese paupérrimo primer cuarto de encuentro, la intensidad defensiva bajó por los dos bandos y los goles se empezaron a gritar en el pabellón logroñés, aunque los primeros los celebraron los animados aficionados noruegos que se desplazaron estos días a La Rioja. Pablo Cacheda, Luisfe Jiménez y Haniel Langaro no estaban finos. Con Víctor Vigo en el centro el equipo empezó a carburar mejor.

Acierto de Kappelin

Aprovechó una doble superioridad para abrir un pequeño hueco (7-4) aunque la alegría le duraría poco a los riojanos. Gracias al brazo de Poklar y a la valentía de Michael Apelgren de atacar con siete jugadores, el Elverum emparejó las cosas. Sin embargo, un último arreón de los riojanos, que desperdiciaron varios lanzamientos desde su propio campo al recuperar balones y lanzar desde lejos sin guardameta, capitalizaron una segunda exclusión del jugador cerebro de los noruegos, el sueco Josef Pujol. Así las cosas, y con un Kappelin acertado, el Naturhouse se fue a los vestuarios 11-8.

El CB Ciudad de Logroño mejoró en la segunda parte. Ya parecía tenerle cogida la medida al bloque escandinavo, que se fue diluyendo de a poco ante el buen juego del Naturhouse en algunas acciones que acabaron en goles por el extremo derecho.

Sin embargo, los de Jota González se relajaban y los noruegos les metían presión. Y eso sucedió en un par de ocasiones en las que los franjivino tuvieron que apretar los sientes y despegar nuevamente. Fueron unos parciales en los que el Palacio de los Deportes lo pasó mal.

Con Víctor Vigo a los mandos del equipo, el conjunto franjivino se soltó, se quitó por momentos la presión de jugar como local, y el pabellón vio momentos de gran balonmano. Porque el Elverum le trató de complicar las cosas siempre a los riojanos, atacando con siete jugadores, arriesgando al límite. La idea le salió bien en el último intento de remontada que se truncó en el 21-18, cuando Jota González pidió su último tiempo muerto para ajustar la defensa y cambiar la ofensiva, que combinó más con un Rubén Garabaya excelso, que marcó tres tantos seguidos antes de marcharse ovacionado, una vez quedó encarrilado el triunfo.

Y ese momento no llegó hasta los últimos cinco minutos del partido, cuando los franjivino dejaron de sentirse asediados por un Elverum muy molesto, que pese a perder sus últimos dos encuentros (ambos frente al Naturhouse) no quiere dejar de dar pelea en el Grupo que lidera el bloque franjivino.

Pese a ese primer tiempo extraño, el CB Ciudad de Logroño supo reaccionar, encontrarle la vuelta a un buen conjunto escandinavo y acabó muy aplaudido por su público, que ya se está tomando esto de la Champions League muy en serio. La mejor muestra es que en cada encuentro europeo el respetable despide de pie a los franjivino en el último minuto del partido.