La Rioja

Champions y fiesta

Aplausos. Sonrisas de felicidad al final del partido.
Aplausos. Sonrisas de felicidad al final del partido.
  • Magnífico ambiente en el Palacio en otra noche mágica

Era día de fiesta y el Palacio se apuntó. El Naturhouse necesitaba una grada que sumara desde el primer minuto, había mucho en juego. Y lo tuvo porque la afición de La Rioja tiene ganas de más, quiere que su equipo no termine la aventura europea y ayer eran dos puntos vitales.

Comenzó la jornada con una fiesta de la cerveza, o por lo menos con la primera parte. Y lo cierto es que hubo bastante más ambiente después del partido que antes. Desde luego que la adrenalina de la victoria ayudó a que el respetable se echara un trago para celebrar.

Durante el partido la grada vivió diferentes estados: alegría, tensión, desesperación, ver el partido ganado, ver el partido ganado... Vamos, lo que viene siendo un partido de Liga de Campeones. Ganar es un esfuerzo supremo y hay que dejar en el camino jirones de piel.

La peña Orgullo Franjivino no quiso olvidarse de Manolo al que le dedicó una pancarta con su clásico grito de guerra: 'Pom-Pom-Pom Manolo'. Tampoco faltó el aliento para los noruegos con una treintena de aficionados nórdicos que animaron hasta el último segundo a los de Apelgren.

Mucha gente joven en la grada, incluido un equipo de chavales de Pamplona que viajó a Logroño para presenciar el partido en directo. Aportaron colorido.

El último minuto en el Palacio con la gente de pie, aplaudiendo a los dos equipos fue emocionante. Tiempo habrá de sesudos análisis de lo que supone todo esto que está consiguiendo el Club Balonmano Ciudad de Logroño pero hasta entonces, ¡valorémoslo, por favor!