La Rioja

Te reconozco, balonmano

Llegó tarde. Tenía los ojos rojos y todavía traía el pelo mojado. Su madre y yo habíamos visto el partido, sabíamos el resultado. Álvaro dejó la bolsa en su habitación y encontró una excusa cualquiera para no hablar con nosotros. Desapareció unos minutos, luego asomó la cabeza por la puerta del salón y dijo: "Me voy. Hemos quedado los del equipo para dar una vuelta". Y sin tiempo para decirle adiós escuchamos el portazo.

Dar un vuelta con los del equipo era sinónimo de una cena rápida, bocatas o algún pincho, quizá un italiano, y luego una larga conversación de balonmano. Comenzaba siempre con el resumen del partido que habían jugado por la tarde. Primero con cierta distancia, como con pereza. Pero rápidamente Álvaro se metía en harina y recordaba su exclusión ("injusta", cómo no) y repasaba los cuatro goles que había marcado. "No te hagas el chulito que si no es por mí no hubieras metido ni uno", le interrumpió su amigo Julián.

Vuelven a la conversación pero esta vez alguien saca a relucir aquel partido que ganaron a sus eternos rivales. Y a partir de ese momento, como si de una vieja cinta de casete se tratase, se reproduce la misma conversación con las mismas anécdotas de las ultimas mil cenas. Todas iguales, cada una distinta.

"Bueno tíos, me piro que mañana tengo cosas que hacer", suelta Álvaro a modo de conclusión, con desgana, como si casa palabra le costara dinero. "Nos vemos el lunes en el entrenamiento", y hace ademán de despedirse. Media hora, cuarenta o cincuenta anécdotas y dos cervezas después Álvaro se marcha para casa. No le importa haber perdido esa tarde, no le importa dormir menos de lo que necesita, le da igual. Ha disfrutado de sus amigos, de su equipo, de su deporte, del balonmano.

Mañana han vuelto a quedar. "Me alegro de veros", dice Álvaro. "Qué mérito tiene que sigamos quedando, hace 20 años que dejamos de jugar y aquí seguimos". Y levantan sus copas y brindan. Se miran a los ojos, en silencio, y reconocen a sus amigos, a su equipo, a su deporte, al balonmano