La Rioja

balonmano

Un líder de Champions

  • El Naturhouse se coloca líder de su grupo tras una enorme segunda mitad ante el Tatran Presov

El Naturhouse La Rioja se ha impuesto por 33-27 al Tatran Presov eslovaco, con lo que se asienta en el liderato de su grupo de la Liga de Campeones, después de un encuentro en el que sus porteros, Kappelin y Aguinagalde, han tenido una actuación decisiva.

Desde que comenzó la temporada el equipo riojano alterna dentro de sus partidos momentos brillantes con otros en los que pierde intensidad. Hoy también le pasó y eso dio pie a que un equipo mucho más tosco y plano en su juego le creara problemas; pero Kappelin, primero, y Aguinagalde tras el descanso, sumaron con sus paradas el "plus" que necesitaba el equipo riojano para ganar.

Es decir, el Naturhouse salió del encuentro con una lectura agridulce, marcada en lo bueno por la calidad que tiene en la portería y en lo malo por sus lagunas en el juego, que otro día pueden costarle muy caras.

Al equipo de Logroño quizás le pesó demasiado su buen comienzo, en el que superó con claridad a su rival eslovaco, mucho más "pesado" y lento en su juego.

El 5-2 en apenas seis minutos parecía dar margen a la confianza de los riojanos, aunque para entonces Kappelin ya había tenido que empezar a parar a un Tatran fiado a los lanzamientos de Peskov (sus 8 goles fueron antes del descanso). El 9-5 parecía augurar un partido tranquilo.

Pero pronto el Naturhouse empezó a diluirse, a caer en el ritmo lento de su rival y a perder efectividad, tanto que en el minuto 19 vio como el Presov le empataba a 10.

Lejos de mejorar, el equipo riojano no reaccionó antes del descanso, no logró asentar su defensa y ni siquiera fue capaz de capturar muchos "rebotes" a las paradas de Kappelin, con lo que se fue al intermedio con dos goles de desventaja (16-18).

Electrificados

Para que el partido cambiara, el Naturhouse necesitaba ser "eléctrico" en la reanudación, y lo fue; empató el partido en un minuto y en el siguiente se puso por delante con un juego mucho más rápido que el de su rival y con un Ángel Fernández brillante en la culminación de las jugadas.

Los riojanos llegaron a los diez minutos del segundo periodo claramente por delante (23-19) pero enfrente se encontraron a un rival que no se rendía y que sin grandes alardes trataba de reducir la distancia.

Pero no lo consiguió porque se encontró, principalmente, en la portería con Gurutz Aguinagalde, que protagonizó una exhibición con más de una docena de paradas de todo tipo, en lanzamientos lejanos, a bocajarro o de penalti.

Él solo terminó de desmoralizar al equipo eslovaco, que llegó a los últimos diez minutos rendido a la calidad del portero vasco y a la velocidad al contraataque del Naturhouse.