La Rioja

Lágrimas

Pueden asomar por diferentes motivos. Aparecen cuando algo o alguien es capaz de pellizcarnos el corazón. Y también cuando el mundo se desploma sobre nosotros sin escapatoria posible.

Asoman por diferentes motivos, pero siempre están ahí. Las lágrimas son nuestras compañeras, son la fórmula que tenemos para dar salida a nuestros sentimientos. Cada gota es un 'gracias'. Cada gota es un 'te quiero'. Cada gota es un 'lo siento'.

Canta el gran Luis Pastor: "Puedes olvidar con quién has reído, pero nunca olvidarás con quién has llorado". Yo he reído con el balonmano. He ganado partidos, he dado pases de gol, he visto disfrutar en la grada a mis padres y mis hermanas cuando jugaba bien y como espectador he reído con los éxitos de mis equipos y de la selección.

Y con el balonmano también he llorado. He perdido partidos, ¡he perdido partidos por muchos goles de diferencia!, me he equivocado y mis errores han perjudicado al colectivo y he llorado de impotencia viendo en la televisión las derrotas de mis equipos.

Sí, también he llorado con el balonmano. Por ese motivo no puedo olvidarlo. Ni puedo olvidar a los que lloraron conmigo. Cada lágrima es una victoria en el último suspiro. Cada lágrima es un descenso. Cada lágrima es un triunfo ante el Montpellier.

El camino es largo y seguro que tendremos altibajos. La empresa es gigantesca pero la recompensa es mayor aún. A ti, aficionado que acabas de descubrir el balonmano, me gustaría acompañarte. Me gustaría llorar contigo para que no me olvides.