La Rioja

Un Palacio entregado

Emoción. Con tensión, el público acompañó al equipo.
Emoción. Con tensión, el público acompañó al equipo.
  • El público riojano actuó de octavo jugador en la importantísima victoria del Naturhouse frente al subcampeón francés

Era su papel. El Naturhouse necesitaba a su afición. Más que nunca. Era parte del plan. Desde dos horas antes se presentó la afición en las inmediaciones del Palacio para disfrutar de una jornada a la alemana, con camiones con comida, música e hinchables. Allí estaban todos, los de la Peña Orgullo Franjivino, con el bombo de Manolo marcando el paso, niños y mayores. Todos disfrutando de una jornada distinta que se antojaba especial.

Los padres de Ángel Fernández y Miguel Sánchez-Migallón ya vaticinaban un triunfo riojano. De hecho, al acabar el encuentro se juntaron con sus hijos y salieron a celebrar la victoria. También el presidente de la Federación Española de Balonmano, Francisco Blázquez, que disfrutó del triunfo del conjunto de Jota González.

Antes, durante y después. El público riojano estuvo a la altura de las circunstancias. Desde los jóvencísimos aficionados de la peña Gurutz, parapetados en el fondo sur del Palacio de los Deportes, hasta el palco presidencial. Todos saborearon una gran noche europea. De esas que crean afición, que no se quedan en el baúl de los recuerdos.

El Palacio rugió al final. Como octavo jugador, como es habitual en Champions League. Es que el CB Ciudad de Logroño no entiende esta competición sin su gente, tan vital como la pega. El Naturhouse cumplió con las expectativas. También la afición, que juró estar siempre.