La Rioja

LIGA ASOBAL

El Naturhouse muestra sus carencias

Sanad, que ayer fue uno de 
los mejores del Naturhouse,
lanza a portería. :: juan marín
Sanad, que ayer fue uno de los mejores del Naturhouse, lanza a portería. :: juan marín
  • Los franjivino ganan con apuros un partido que tenían encarrilado mediada la segunda parte

logroño. Se trataba de sumar los dos puntos y dar un paso más en la línea ascendente de la última semana. Lo primero se consiguió. Lo segundo, no. De momento el Naturhouse es un equipo intermitente, muchas veces a la suerte de las olas y dependiente del siete inicial. A estas alturas es imprescindible para la buena marcha del equipo que las segundas unidades den un paso adelante y pidan protagonismo y responsabilidad. Si no lo hacen es muy complicado seguir vivo en Liga, Copa del Rey y Liga de Campeones.

Ayer el Naturhouse tardó 35 minutos en quitarse de encima al pegajoso Liberbank C.Encantada. ¡O eso se creían los franjivino! Lo cierto es que el equipo terminó encomendándose al buen hacer de Gurutz y al brazo de Langaro que fue el que tuvo más fe.

Una de las principales incógnitas del partido se despejó pronto, en las primeras jugadas. Rubén Garabaya atacó y defendió junto a Molina en el centro. Total confianza en el asturiano.

Después de unos primeros ataque en los que todo era gol, el Naturhouse intentó marcar un ritmo alto para imponer su calidad. Lástima que Luisfe se golpeó en una jugada (y ya no volvió a aparecer el cordobés hasta la segunda parte) porque se encuentra en una línea ascendente de juego.

En ataque el Naturhouse veía puerta con mucha claridad. En especial Sanad que ayer cuajó un gran partido en la faceta anotadora. Lo mejor de todo fue la riqueza de lanzamientos que ofreció: al corto, al largo, rosca, al contragolpe, en salto desde la posición de central después de recorrer. Está claro que el egipcio tiene balonmano dentro.

La mala noticia para el Naturhouse estaba en la retaguardia. El juego del Cuenca se limitaba al lateral izquierdo (Thiago Alves) y el centro (Nacor Medina). Más tarde apareció la conexión con el pivote (Doldán). Se sabía, ya se ha trabajado durante la semana que todo el peligro se canalizaba por esos dos puestos. Pero fue imposible detenerlos.

Pasaron diferentes parejas de centrales en el 6-0 franjivino: Garabaya-Molina, Molina-Miguel, Peciña-Garabaya, Peciña-Miguel. Jota no daba con la tecla.

En la portería Kappelin estuvo irregular y fue sustituido por Gurutz que salió más acertado.

Con el ataque franjivino cada vez más desdibujado, dos arrancadas de genio de Langaro ayudaron al Naturhouse a irse al descanso con ventaja.

Comenzó la segunda mitad y el guión se fue acercando a lo que esperaba el respetable del Palacio. El Naturhouse conseguía poco a poco romper el partido a su favor. No era de una manera apabullante ni con ráfagas de gran balonmano. Pero era práctico y efectivo.

Aprovechó Jota para dar descanso a jugadores que llevaban paliza en el cuerpo como Langaro, Sanad o Vigo.

Pensando en el Montpellier

Con 27-20 el encuentro parecía resuelto. La gente hablaba con su compañero de asiento sobre el partido del sábado ante el Montpellier y esperaba para certificar la victoria del Naturhouse.

Pero ayer tocaba sufrir. El Liberbank acortaba distancias gol a gol. Y cada gol de Cuenca se encadenaba con una pérdida de balón o un error en el lanzamiento de los riojanos.

Se encendieron las alarmas. Thiago ponía el 27-26 y tras un robo de Ángel, Luisfe respondía (28-26) poniendo fin a ¡nueve minutos! del Naturhouse sin ver portería.

Vainstein subía otro gol (28-27). Entonces llegaron dos paradas decisivas de Gurutz y un gol de Langaro para tranquilizar las cosas (29-27). A falta de medio minuto y con el Liberbank presionando en toda la pista Jota pidió tiempo muerto. Ya no se movió el marcador.

Triunfo del Naturhouse que deja muchas sombras en un equipo que el sábado tiene un compromiso clave para su devenir en la Champions.