La Rioja

balonmano

Juantxo 'Quijote' Villarreal

Veo las imágenes del partido del Naturhouse en Artaleku, el pabellón de Irún, y la memoria juguetona me devuelve a mi época de juvenil. Así, como un click, automáticamente.

Tuve la suerte de jugar con el Calasancio juvenil una fase sector en Artaleku. Para nosotros suponía un hito histórico. ¡Cambiar el polideportivo de Escolapios por Artaleku!

Eran los años en los que el Elgorriaga Bidasoa era uno de los equipos punteros en España y también en Europa. La nave amarilla -la del Bidasoa, no la del Calasancio que también es amarilla pero solo llega a barquita de pescador- la comandaba Juantxo Villarreal. Un vecino de Rentería, un hombre de la casa redondo y barbudo, físicamente más cerca de Sancho Panza, pero Quijote en su incondicional amor por el balonmano. ¿Existe empresa mayor para un caballero de este deporte que tocar la gloria con el equipo de tu casa, con tus vecinos en la grada, con gente de una cantera bien trabajada?

Durante 22 años ininterrumpidos, sí, sí, han leído bien, durante 22 años ininterrumpidos Juantxo Villarreal entrenó al Elgorriaga Bidasoa y consiguió 2 Ligas Asobal, 1 Copa de Europa, 1 Recopa de Europa, 2 Copa del Rey, 1 Supercopa de España y 1 Copa Asobal.

¡A por ellos que son gigantes! Debió pensar Quijote Villarreal cuando los croatas del Badel Zagreb pisaron Artaleku en la final de la Copa de Europa en la temporada 94-95. Aquel Elgorriaga de Svensson, Perunicic, Fernando Bolea, Kisselev, Aitor Etxaburu e Iñaki Ordóñez entre otros levantó la copa de vencedor.

Sirvan estas líneas para homenajear a Juantxo Villarreal y a todos los quijotes anónimos que han trabajado, trabajan o trabajarán por nuestro deporte: el balonmano. Este deporte que intenta sobrevivir al zarpazo de la crisis, del maldito dinero.

"Sobre un buen cimiento se puede levantar un buen edificio y el mejor cimiento y zanja del mundo es el dinero"

El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.