La Rioja

EL NATURHOUSE INICIA LA LIGA CON BUEN PIE

Haniel Langaro entra sin marca a los seis metros del Guadalajara para marcar uno de sus dos goles . :: Juan Marín
Haniel Langaro entra sin marca a los seis metros del Guadalajara para marcar uno de sus dos goles . :: Juan Marín
  • Los franjivino derrotan al Guadalajara después de acoplar su defensa en el inicio de la segunda parte

Todos los comienzos son difíciles. Cuesta coger la rutina. Y más cuando se trata de ganar. Treinta minutos exactos tardó el Naturhouse en enganchar la dinámica necesaria para certificar el primer triunfo de la temporada. Siempre los más difíciles. Porque cualquier cosa puede pasar en las primeras semanas de competición. Los equipos no terminan de acoplarse, los nervios eclipsan el buen trabajo de una temporada. Pero al final, la calidad aflora.

Porque no empezó preciso el Naturhouse. Todo lo contrario. Le costó marcar, sobre todo al inicio del primer tiempo. A sus 44 años de edad, Jota Hombrados construyó una muralla en su portería que le costó derribar al cuadro franjivino. Los nervios pudieron más que las ganas de gustar. Pero el público, que parece ya un entendido en la materia, no desesperó. Sabía, en el fondo, que tarde o temprano los franjivino iban a acabar dando el paso hacia adelante. Porque el cuadro riojano movió bien el balón pero le costaba escoger el momento de lanzamiento, el espacio idóneo para marcar. En esa primera media hora allí estaba siempre el exinternacional español, un veterano en la materia.

El CB Ciudad de Logroño supo jugar ante esa adversidad, aunque a veces el ímpetu le traicionaba. Hombrados se crecía. Pero lentamente el cuadro franjivino se fue reconstruyendo, acoplándose al rival y a la pista. De menos a más, pese a que cada peldaño costaba una eternidad subirlo.

Pero el equipo de Jota González fue mostrando sus mimbres, de qué está hecho. Tras el descanso, el conjunto riojano cerró su defensa. Y Richard Kappelin empezó a tocar cuero. Sin tener una efectividad pasmosa, el portero fue decisivo en algunos momentos puntuales del inicio de la segunda mitad.

La defensa robó algunos balones y en un abrir y cerrar de ojos liquidó el cuadro franjivino el encuentro a base de feroces contraataques que llevaban nombre y apellido: Ángel Fernández. El extremo cántabro fue el responsable de dar el puntillazo a un buen Guadalajara. Un equipo valiente que por momentos le jugó de igual a igual al Ciudad de Logroño. Pero los riojanos tienen más fondo de banquillo. Los de César Montes dependieron demasiado del paisano José María Bozalongo o de uno de sus nuevos fichajes, el primera línea José Manuel Ramos Padilla.

Gracias a ese ajuste defensivo, el Naturhouse pasó, en cinco minutos, de un ajustado 19-17 a un 27-19 que le daba mucho oxígeno. A partir de ahí, los de Jota González supieron administrar los tiempos y el marcador, apretando los dientes cuando era necesario, relajándose cuando no había nada que hacer.

Con el encuentro dominado, el técnico riojano pudo dar minutos a jugadores como Mohammad Sanad. El egipcio, que con la selección de su país defendía en el lateral, se mostró con ganas e incluso robó algún balón, aunque la única vez que pudo lanzar se estrelló contra Adrián Aceolaza, que reemplazó sin suerte al eterno Hombrados.

También mostraron los franjivino defensas distintas. En la primera parte, y en momentos de la segunda, se colocaron los riojanos en 5-1. Pero cuando se puso la retaguardia en el tradicional 6-0 los nombres fueron cambiando. Comenzó comandando esa defensa Rubén Garabaya junto a Carlos Molina. Luego fueron Iñaki Peciña y Miguel Sánchez-Migallón los que ejercieron de jefes para anular el juego de José María Márquez, Víctor Montoya y Ramos Padilla.

En los últimos quince minutos, el Palacio de los Deportes respiró tranquilo. El triunfo estaba asegurado. Ese primer paso que siempre cuesta dar en las jornadas iniciales de las temporadas. Y más ante tu público y frente a un equipo tan táctico como el Guadalajara, que presentó batalla hasta que las fuerzas se lo permitieron. Hay mucho camino por recorrer, pero siempre es positivo empezar con una sonrisa.

Los retos sólo acaban de comenzar para el Naturhouse. En cuatro días debe viajar a León a verse las caras con el equipo, el Ademar de Rafa Guijosa, que se ha proclamado candidato a luchar por esa segunda plaza.