La segunda oportunidad de Jenaro

Jenaro Díaz, técnico del Clavijo. :: díaz uriel/
Jenaro Díaz, técnico del Clavijo. :: díaz uriel

El técnico seguirá en el Clavijo con el reto de partir de cero y ascender

M.G.LOGROÑO.

Jenaro Díaz (3/4/1971, Oviedo) seguirá una temporada más en el Clavijo. Llegó hace diez meses para hacerse cargo del proyecto hasta el verano del 2019, pero nadie contemplaba un escenario como el actual, con el equipo en Leb Plata. Técnico y club han decidido darse una segunda oportunidad.

Como no podía ser de otra forma, el reto de la entidad será el de regresar a la categoría en la que ha vivido en esta última década. Ahora bien, una cosa es decirlo y otra lograrlo. Los dos últimos han sido deficientes, deportivamente hablando, y se han saldado con dos descensos consecutivos, si bien eludió el primero en los despachos.

«Ahora mismo estamos en un proceso de espera, porque hasta la próxima semana no se sabrá cómo se estructura Leb Plata. Por otro lado, ya estamos trabajando en la futura plantilla, pero en estos momentos estamos hablando con jugadores que piensan que pueden tener sitio en Leb Oro, por lo que hay que esperar. Ahora bien, nuestra idea es hacer una plantilla para estar arriba y contar con uno de los cinco mejores presupuestos de la categoría», comenta Jenaro Díaz.

El técnico cambia su forma de trabajo y apostará por una pretemporada que no tuvo este pasado año

El técnico está contento con su renovación, porque sigue en Logroño. «No he escuchado a nadie en España porque, además, las competiciones aun están en marcha. He tenido una gran oferta de China, pero soy feliz en Logroño», indica, a la vez que asume que el reto del ejercicio es el «ascenso».

Para lograrlo debe partir de cero. No cuenta con jugadores en su plantilla y tampoco con cuerpo técnico. Sigue María Hernández al frente de la preparación física, pero no David Gómez ni Román González. «Creo que pueden volar solos», apunta Díaz, que tendrá que pensar en quién le ayuda en las labores propias de su cargo. «Dice un gran amigo mío que el que es entrenador no tiene apellidos. Con esa frase quiere indicar que si entrenas en Infantil, entrenas en Infantil; en Alevín, en Alevín. Buscaremos para completar el cuerpo técnico», añade.

¿Y los jugadores? Ninguno de los que vistió la camiseta hasta que concluyó la liga seguirá. Aquí toca hacer una gran labor, que además conllevará un cambio en la forma de trabajo. «A mí me gustaría que siguieran algunos jugadores, pero es imposible. Paradójicamente, el equipo ha descendido, pero hay jugadores que se han revalorizado. Lo que sí tengo claro es que haremos pretemporada (comenzarán antes) porque creo que es fundamental. Esta campaña no la hemos hecho y creo que ha influido», asevera más alejado de los compromisos nacionales de anteriores veranos.

Y es que el descenso es una mancha en el curriculum de un técnico que asume lo ocurrido y que para la próxima campaña busca «un crecimiento interior». «Este año no lo he conseguido, no he podido salvar al equipo», admite. Año que le ha servido para aprender que esta categoría no tiene nada que ver con la selección española, la liga rusa o la Liga de Campeones. «Quiero que el equipo esté listo y haya asumido lo que yo quiero para octubre. Por eso le doy tanta importancia a la pretemporada», reitera.

Se compromete sin saber cuál será el presupuesto del club ni cómo se confeccionará la plantilla ni cuánto dinero dispondrá para fichar. Ahora bien, se queda en Logroño, donde se siente a gusto y querido y donde disfruta. Es la otra lectura, la más importante para Díaz, aunque se le exigirá el ascenso.

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