José Ignacio Hernández sólo aguanta un mes al frente del Campus Promete

LUISMI CÁMARA

logroño. El Campus Promete se queda sin entrenador. José Ignacio Hernández ha decidido poner fin a su aventura en Logroño cuando apenas había comenzado. Poco más de un mes después de que fuera presentado como técnico del equipo de Liga Femenina para la próxima campaña, el salmantino ha alegado «motivos personales» para romper unilateralmente la relación con la entidad riojana. El exseleccionador había llegado como incorporación de campanillas para seguir dando pasos adelante en la corta historia del conjunto capitalino en la élite pero el vínculo se ha acabado demasiado pronto.

En una nota de prensa enviada ayer, el club anunciaba que la salida se producía de forma amistosa y adelantaba que ya se está trabajando en la búsqueda de un nuevo técnico. Hernández, por su parte, aseguraba en el texto que su decisión está «motivada estrictamente por razones personales, sin ninguna relación con el equipo» y ha querido agradecer al Promete «la comprensión y respeto demostrados» ante este cambio de rumbo.

Pese a que el presidente Luis Cacho le había convencido para posponer el año sabático que pensaba tomarse, las causas para deshacer la unión han pesado más que el proyecto que afrontaba. El salmantino es un entrenador de carácter, al que no le gusta las intromisiones externas en su trabajo y pretendía, además de dirigir al primer equipo, involucrarse en la evolución de la estructura de cantera.

Primera incorporación

La marcha de Hernández ha dejado en un segundo plano el primer fichaje del Promete. Tras las renovaciones de Paula Estebas, Leslie Knight y Laura Herrera, llega Cristina Pedrals. La base catalana, de 25 años y 1,71 metros, firma por una campaña procedente del C.R.E.F. ¡Hola! donde la pasada campaña logró una media de 8,7 puntos por encuentro.

Fotos

Vídeos