SELECCIÓN

España salva un duro escollo

Quino Colom fue el máximo anotador de la selección española con 17 puntos. :: efe
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Quino Colom fue el máximo anotador de la selección española con 17 puntos. :: efe

Los de Scariolo sufrieron porque sólo anotaron un punto en los tres minutos finales

EFE

Madrid. La selección española sumó ayer, en una actuación intermitente y carente de brillo, su tercer triunfo en la fase de clasificación para el Mundial de China 2019, ante Bielorrusia, a la que derrotó en Minsk por 82-84 tras un ajustado final en el que sufrió más de lo previsto.

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El equipo que entrena Sergio Scariolo, que tampoco pudo contar en esta convocatoria con jugadores de la Euroliga ni de la NBA, dominó el choque desde el principio a pesar de perder el segundo y tercer parciales ante un oponente que planteó batalla pero que sigue sin ganar.

Bielorrusia (15+19+25+23)
Saddler (9), Liutych (15), Kudrautsau (18), Meshcharakou (7) y Semianiuk (4) -quinteto inicial-, Beliankou (12), Korzh (-), Paliashchuk (6), Salash (2), Sitnik (-) y Vashkevich (9)
España (25+15+23+21)
Colom (17), Fernández (4), Rabaseda (9), Aguilar (5) y Vázquez (14) -equipo titular- Beirán (13), Llovet (2), Saiz (-), San Miguel (8), Vicedo (2) y Vidal (10).
Árbitros
Srdan Dozai (CRO), Marius Ciulin (RUM) y Petar Obradovic (BIH). Eliminaron por faltas a Semianiuk y Vashkevich.

El partido comenzó trabado y sin ritmo, con demasiadas faltas y tiros libres que impedían imprimir velocidad en ataque a una selección española a la que su fortaleza defensiva y su acierto desde el perímetro le permitieron tomar la delantera en el marcador y mantener cómodas ventajas desde el inicio bajo la batuta de Quino Colom.

En el día de su debut con el equipo nacional, Javier Beirán entregó como tarjeta de presentación tres triples casi consecutivos que abrieron la primera brecha al final de un primer cuarto que terminó con diez puntos de ventaja a favor de los hombres de Sergio Scariolo (15-25).

En la reanudación, el panorama cambió. Los bielorrusos encontraron en ataque a un inspirado Liutych y apretaron en defensa, logrando bloquear las ofensivas de un rival que se atascaba una y otra vez y solo fue capaz de anotar cinco puntos en siete minutos, lo que ajustó el choque peligrosamente (27-30, m. 17).

Scariolo no encontraba soluciones a la desconexión de sus jugadores, que perdieron el rebote y solo sumaron un triple en un segundo acto en el que se vieron superados por los locales, por lo que solo pudieron salvar media docena de puntos de renta antes del descanso (34-40).

Un parcial de 6-0 de salida, con el quinteto inicial de nuevo en pista y unos buenos minutos de Fran Vázquez, volvió a poner las cosas en su sitio y otorgó a los españoles su máxima ventaja hasta ese momento, lo que obligó a Aliaksandr Krutsikau a parar el partido.

La medida tuvo efecto inmediato y sus hombres volvieron a apretar el choque. Muchos minutos después, se aprovecharon de la relajación española para ponerse a un punto tras un triple de Kudrautsau que culminó un 18-7 de parcial (52-53, min 28).

La respuesta llegó también desde la línea de 6,75 a través de otro debutante, Rodrigo San Miguel, y de Sergi Vidal, y el tercer cuarto concluyó con una exigua renta y mucho que trabajar en los diez últimos minutos.

De nuevo, la fulgurante salida de España le permitió tomar aire y, con un nuevo tirón, enfilar la recta final con un colchón que parecía suficiente para evitar males mayores.

Un triple de Colom, que acabó como máximo anotador de los suyos con 17 puntos, pareció sentenciar el partido a tres minutos y medio del final (71-83), aunque el combinado bielorruso, en un último tirón, fue capaz de ponerse a un punto con ocho segundos por delante. Una antideportiva a Kudratsau evitó males mayores a los españoles.

España volverá a jugar el próximo lunes en Zaragoza ante Montenegro en el cuarto partido de la primera fase, que cerrará la segunda ventana a la espera de los dos últimos compromisos, previstos para junio.

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